Unos límites muy frecuentes míos y que no deben faltar son estos:
-No me gusta hablar todos los días (no, no me interesa saber qué comiste, qué vas a hacer hoy, si dormiste bien, etc. Podés escribirme si te sentís mal y necesitás a alguien que te escuche o si es algo importante, ahí no me quejaré... Pero, ¿tener que hablar todos los días y de cosas sin sentido? Nah. No quiero contestar tiktoks, reels ni nada.
Soy una amistad ausente la verdad, pero estaré cuando me necesites. Me considero bastante leal y, si me pides algo, trataré de hacer lo posible para dartelo.
-No me gusta el contacto físico FRECUENTE (no importa si me gustas, no quiero que me toques... Mucho menos la cara porque eso es lo que más odio). Mira que me gustan los abrazos, pero es muy raro que yo te los dé; sólo lo hago si estás triste o si me pides uno.
-Amo estar sola y que no sepas nada de mí en días o semanas (la verdad incluso meses, pero a ese punto la mayoría de amistades que he tenido se vuelven como desconocidos). Así que no, no quiero hacer planes contigo todas las semanas (ni un día por semana).
Esas tres son las más básicas de mí, las demás serían para vínculos más fuertes, así que no las añado porque nunca he llegado al punto de considerar a alguien mi mejor amistad o pareja.
Pero bueno, el punto es que yo siempre he sido muy directa con mis límites y los he repetido muchas veces a personas que ya los sabían y, aún así, nunca los respetaron jajahs
Ahí entendí que el problema no era yo, sino ellos