Yo fui silencio antes que voz,
fui sombra antes de saber mi nombre.
La tristeza me visitaba sin horario,
dejando su eco en cada rincón del alma.
Pero un día, las letras me encontraron,
como si supieran lo que yo no podía decir.
Cada página fue refugio,
cada verso, una mano que no exige nada.
Leí como quien se aferra a un hilo
en medio del naufragio interno.
Las historias ajenas no me salvaron,
pero me enseñaron que sobrevivir también es arte.
Descubrí que llorar no es rendirse,
que hay belleza en ser rota y seguir.
Las frases me sostenían cuando yo caía,
me recordaban que aún sin sol... hay luz sutil.
Hoy no estoy curada, ni soy perfecta,
pero ya no estoy sola en mi penumbra.
Porque entre palabras desgastadas por otros,
yo me reconstruí... palabra por palabra.
Leer me salvó, sin prometer milagros,
pero con la ternura de quien te dice:
"Aquí estoy. Y tú también estás."
- Se ha unidoJuly 2, 2024
Regístrate para unirte a la comunidad de narradores más grande
o
2 Listas de lectura
- Lista de Lectura
- 19 Historias
- Lista de Lectura
- 61 Historias