Con nuestros pies cansados y llenos de arena, con nuestros ojos en el sol que se esconde entre la marea.
En plena luz, en pleno final, en pleno comienzo.
Con las huellas a nuestras espaldas, frente a nosotros, un camino espera ser recorrido.
Con nuestra respiración suave y cuerpo rendido, esta vida por debajo y el cielo por encima.
Cuando hayamos recorrido toda la tierra, toma mi mano, recorramos los cielos, no sueltes mi mano, recorramos los mares, nunca me dejes, recorramos la vida, cada vida y toda vida.
Cuando estemos al final de todo y quieras terminar todo, vuelve a tomar mi mano.
Una vez más.
Comencemos de nuevo.