pero dos que se quieren, se dicen cualquier cosa.
¡ay, si pudieras recordar sin rencor!
no me gustó cómo nos despedimos.
daban, sus labios, rocío y no bebí.
sopa de almejas es todo lo que como;
siempre fui menos que mi reputación.
pero a los ciegos no les gustan los sordos,
y un corazón no se endurece porque sí.
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀la hija del fletero, 1993.
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀lobo suelto, cordero atado.