Hola, mi gente.
Llevo meses sin pasarme por aquí y no porque no quiera, sino porque no he podido.
Estoy agotada. Física y mentalmente.
El máster está pudiendo más de lo q jamás pensé, sobreviviendo a base de café y una cabeza q no se calla nunca. Hay días en los que siento q no me queda nada dentro para dar.
A todo eso se le ha sumado algo q nunca sabes cómo explicar, porque ni siquiera tú lo entiendes del todo.
Llevo ocho años en una relación q ha sido mi casa durante mucho tiempo, y ahora estoy en un punto extraño, doloroso y confuso en el que no sé qué quiero hacer. Me cuesta escribir esto pq la culpa es mía. Pq no hay un motivo claro, ni una historia terrible detrás: simplemente ya no siento lo mismo, o al menos no como antes. Y duele.
Eso me ha dejado completamente fuera de lugar con la escritura. No me apetecía escribir romance, ni promesas, ni finales bonitos, pq ahora mismo no sé qué sentido tienen. Me sentía hipócrita escribiendo cosas q ya no sé si creo, hablando de sentimientos q yo misma tengo desordenados. Y cada vez q intentaba sentarme a escribir, me bloqueaba. No por falta de ideas, sino por exceso de verdad.
Nunca se me ha dado bien hablar de mis sentimientos. Nunca.
Por eso escribo. Pq escribir es la única forma que tengo de decir la verdad sin romperme del todo. Y aun así, no he sabido cómo hacerlo estos meses. No he hablado con nadie. No he pedido opinión. No me he apoyado en nadie. He llevado todo esto sola, como he sabido, como he podido.
Y como si no fuera suficiente, este año también ha llevado a mi abuelo.
El día 24 fue su entierro. Así q ya podéis imaginar cómo están siendo estas Navidades.
Por todo esto he desaparecido.
No pq no me importe este espacio, ni vosotras, ni las historias q escribí aquí. Al contrario. Me importan tanto q no he tenido fuerzas para venir a medias, rota, fingiendo q todo estaba bien.
Perdonadme por el silencio.
Gracias por seguir ahí, incluso cuando yo no he sabido estar.
De verdad <3