No puedo siquiera llorar. No puedo siquiera enojarme. Lo único que puedo es quedarme seria, sentada, recordar cuando me hice la cabeza de que íbamos a salir campeones y volver a este momento. Ni siquiera tengo las palabras ni las ganas de escribir este mensaje.
No quiero pedir nada, no quiero pedirles que salgan campeones de otro torneo porque sé que no van a salir campeones ni de la copa de leche.
Decidí ponerme a escribir esto porque lo veo como una forma de desquitarme, siempre lo ha sido.
Otra vez complaciendo, alegrando a otros equipos, no solo al rival con el que nos enfrentamos hoy, ustedes ya saben de quienes hablo. Mañana va a seguir doliendo, el martes igual, el miercoles lo mismo y así sucesivamente va a doler toda la semana. Tengo como molestias en la panza, hace frío pero no lo recibo en la cara, lo recibo en el pecho.
River, otra vez lo hiciste. Dejar decepcionada a toda tu hinchada, aplastar su ilusión hasta dejarla hecha polvo.