voiddev6ut
⎯⎯⎯ㅤwifies, wifies…⎯⎯⎯ㅤ el llamado brotó ligero, cargado de una alegría difícil de ocultar, como si cada sílaba llevase consigo un brillo propio. no había forma de llegar de otra manera cuando el ánimo le latía así, inquieto, casi infantil en su entusiasmo. quizá era emoción —una emoción tenue pero constante—, nacida de esas horas recientes en las que había estado hablando con pangi.
no habían sido muchas palabras, no realmente. del otro lado, el silencio también había ocupado su espacio. pero aun así… había sido distinto. suficiente para romper la rutina gris que a veces lo envolvía sin aviso. y claro… había escuchado cosas. pequeños fragmentos, ideas sueltas, verdades dichas sin peso aparente, pero que se le quedaron adheridas como eco persistente. no estaba seguro de entenderlas del todo. ¿o tal vez sí, en algún rincón que no quería mirar directamente? tampoco sabía de dónde pangi sacaba todo eso, esa forma tan simple de decir lo que a él le costaba tanto ordenar. pero escucharle… había ayudado. más de lo que admitiría en voz alta.
y entonces lo entendió, o al menos lo sintió: no hacía falta preguntar. podía demostrarlo. y si había alguien con quien valiera la pena intentarlo… era él. la idea se asentó sin ruido, firme, como una certeza que no necesitaba discusión. claro que lo haría. no había duda en eso. por eso, cuando se detuvo frente a él, todo pareció reducirse a esa cercanía. se colocó justo enfrente, elevándose apenas sobre las puntas de sus pies, como si ese pequeño esfuerzo pudiera acercarlo un poco más. su cuerpo, sin embargo, no lograba quedarse quieto; se movía apenas, en gestos pequeños que delataban todo lo que estaba conteniendo.
voiddev6ut
las manos le pesaban con una indecisión extraña, como si no supieran aún a dónde ir. su respiración, suave pero irregular, sostenía ese instante frágil que parecía alargarse más de lo normal.
⎯⎯⎯ㅤquería saber si querías… ⎯⎯⎯ murmuró, con una voz baja, no del todo firme, pero tampoco rota; una voz que avanzaba con cuidado, como si temiera romper algo invisible entre los dos. y ahí se quedó, suspendido en ese casi, sosteniendo no solo una pregunta a medio decir, sino todo lo que había decidido —por fin— intentar mostrar sin esconderlo.
•
Reply