no podía negar que aquellos gemidos le excitaban, por lo que continuaría masturbándole, aumentando un poco la velocidad. llevaría su boca al cuello contrario, comenzando a lamerlo hasta llegar a un punto dónde clavaría sus dientes, dejando una notable marca en su piel. no sé limitaria en mordisquear un solo lugar, por lo que dejaría varios chupones por todo el cuello del chico, llegando incluso a sacarle sangre. sacaría su mano de entre las ropas ajenas y empezaría a desabrochar los botones del pantalón, bajandolos lentamente al igual que su ropa interior. se pondría de rodillas y tomaría el miembro del chico, metiendo la mitad de este a su boca para comenzar a chuparlo de una forma delicada.