Gotham ha caído en un abismo de caos tras la muerte de su caballero oscuro. Batman, protector incansable de la ciudad y piedra angular de la justicia, ha sido derrotado. Su pérdida no solo dejó un vacío en la lucha contra el crimen, sino que también destrozó emocionalmente a aquellos que lo amaban y dependían de él. Esta tragedia no es solo el resultado de la eterna rivalidad entre héroe y villano, sino el triunfo más cruel del Joker, quien llevó a cabo su plan definitivo: arrancar a Bruce Wayne de quienes más lo necesitaban.
Clark Kent, Superman, queda devastado. Bruce no era solo su compañero de lucha, sino el amor de su vida, con quien había construido un hogar. Su hijo, Jon, fruto de ese vínculo único, intenta seguir adelante, pero sus propios conflictos internos lo alejan de aquellos que necesitan su cercanía. Damian Wayne, hijo biológico de Dick Grayson y Jason Todd, siente la pérdida de su abuelo Bruce como una herida abierta. Creció admirándolo, viéndolo como el verdadero líder de su familia, alguien que daba dirección y propósito.
En un mundo lleno de sombras, la desesperación une a Superman y a Damian en un vínculo oscuro y carnal. Clark, atrapado en su duelo, busca un escape de su dolor, mientras que Damian, con el corazón roto por la indiferencia de Jon, encuentra en Superman un refugio equivocado. Esta relación surge como un reflejo de sus pérdidas y su desesperación, un intento de llenar vacíos imposibles de reparar.
Pero en el fondo de todo, Damian guarda un amor inconfesable por Jon, un amor que lo consume y lo lleva a decisiones precipitadas. Jon, ajeno a los sentimientos de Damian, lucha por encontrarse a sí mismo en un mundo donde la figura de su padre se desmorona. La familia que alguna vez protegió la justicia se encuentra dividida por el dolor, la culpa y el deseo, mientras las sombras de Gotham crecen, alimentadas por un nuevo caos que amenaza con destruirlo todo.