Hace dos meses, un 28 de mayo, salió a la luz Duele tanto que arde, un libro que nos hizo llorar, reír, sentir ansiedad y hablar de los personajes como si fueran reales.
Le doy gracias a Dios porque él me dio a los hermosos lectores que son hoy, y a ustedes por leer esta historia. Faltan solo días para terminarla y agradezco a Dios porque nunca pensé llegar tan lejos con este libro, el cual enseña que a veces nos perdemos sin darnos cuenta de su presencia.
Mónica y Elías, ya falta poco para que termine su camino. Gracias a Dios y a ustedes por hacerme llegar en tan solo dos meses a un lugar que nunca imaginé. Gracias, Dios, por los 6.07 K de lecturas y por estos hermosos lectores que han llegado a esta obra que escribiste a través de mí. Gracias por cumplir este sueño.