Nadie me preguntó, pero estoy delirando: el mito de Orfeo y Eurídice, pero a lo Aldron. No sé por qué, pero de todos los mitos griegos este siempre me ha parecido ellos.
Quizá es porque: “Un Orfeo que no se da la vuelta justo antes de salir del inframundo es un Orfeo que nunca habría bajado por Eurídice en primer lugar.”
Siempre pienso que la tragedia de Orfeo no empieza cuando mira hacia atrás, empieza desde el momento en que le ponen esa condición. Porque claro que iba a fallar. Se la están poniendo precisamente al hombre que acaba de bajar al inframundo por amor. ¿Cómo le pides a alguien así que no mire atrás? ¿Cómo le pides que soporte el silencio de la persona que más ama cuando toda su historia consiste en desafiar a la muerte por ella?
Y luego está Eurídice. Tiene que caminar detrás del hombre que ama sin poder llamarlo, sin poder decirle “estoy aquí” sin poder tomar su mano para tranquilizarlo. Todo depende de una decisión sobre la que ella no tiene ningún control. Lo único que puede hacer es seguir caminando y confiar (porque claro que confía) en que Orfeo llegará hasta el final.
Y quizá por eso siempre he sentido que este mito es Aldron. Porque puedo imaginar perfectamente a Aldo siendo incapaz de no mirar atrás. No porque dude de Aarón, sino porque la sola idea de no saber si sigue ahí lo volvería loco. Y también puedo imaginar a Aarón haciendo exactamente lo que hace Eurídice: seguir caminando en silencio, confiando en Aldo hasta el último segundo.
Por eso, si algún día adaptara un mito griego a Aldron, sería este (y no, no es solo mi amor por Hadestown)