Empecé esta historia mientras aprendía a vivir con su ausencia, y terminé entendiendo que algunas personas se van, pero jamás dejan de acompañarnos.
A los que alguna vez confundieron sobrevivir con vivir.
A los que tuvieron que despedirse demasiado pronto, a los que guardaron un amor donde solo quedaban recuerdos y a los que creyeron que volver a sonreír era una forma de traición.
A aquellos que sintieron temblar la tierra, perder su hogar o despedirse de alguien el 24 de junio de 2026.
Y, sobre todo, a los que todavía tienen miedo de volver a empezar.
Que esta historia les recuerde que incluso un corazón roto puede volver a encontrar su lugar.
Porque incluso cuando la vida nos deja en ruinas,
todavía podemos reconstruirnos.
Sidielys G.
- Cautivadora Belleza