extraño saber de ti y me duele mucho el hecho de haberme convertido en un desconocido para ti, y también me duele que tú no puedas serlo para mí, con certeza no sé exactamente que es lo que pasa por tu cabeza y nunca lo sabré, ni siquiera sé cómo estés viviendo todo esto, pero quisiera que fuera igual de fácil para mí, que pudiera olvidar tu existencia, que pudiera olvidar que existes a metros de distancia, que pudiera olvidar el color de tus ojos, de cómo están organizados tus lunares, de cómo suena tu risa, de cómo se sienten tus abrazos y de cómo es que tus labios besan, aunque para lo que llevamos separados, estoy seguro de que eres una nueva persona y que todo eso que recuerdo no existe más que en mi memoria, de donde nunca saldrás porque absolutamente todo es un museo de ti, de la obsesión que alguna vez tuve por conocerte, del amor que sentí y de absolutamente todos los recuerdos parecidos a sueños e historias que alguna vez interpreté