Quiero decir algo porque ya llegó a un punto donde realmente me está afectando.
He visto comentarios como “ay, Souls está mal mentalmente” o que la gente me reduce únicamente a mis problemas de salud mental. Sí, he pasado por muchas cosas, pero eso no significa que sea lo único que soy como persona.
Tengo 16 años y llevo lidiando con mi salud mental desde los 13. Han sido años muy difíciles y es algo con lo que tengo que vivir todos los días. No necesito que otras personas lo conviertan en un tema de conversación o lo mencionen como si fuera un dato cualquiera sobre mí.
Quiero mucho a mis amigos y también aprecio muchísimo a quienes me siguen y me apoyan. De verdad. Pero incluso con las personas que más quiero hay límites que deben respetarse.
Hace poco una amiga habló sobre uno de mis traumas sin siquiera preguntarme si estaba bien hacerlo. Eso me hizo sentir muy mal. No era su historia para contar ni algo que pudiera compartir por su cuenta. Aunque no haya existido una mala intención, sigue siendo algo privado y debió preguntarme antes.
Mis traumas, mis diagnósticos o cualquier cosa relacionada con mi salud mental no son un tema público. Si alguna vez les cuento algo tan personal, es porque confié en ustedes, no porque les esté dando permiso para hablar de ello con otras personas o sacarlo en conversaciones.
Les pido, por favor, que respeten mis límites. No quiero que se me conozca solo por mis problemas ni que mi dolor termine siendo un tema del que otros hablen sin mi consentimiento.
Sigo siendo una persona. Sigo siendo un adolescente de 16 años que intenta salir adelante cada día. Lo único que pido es el mismo respeto que cualquiera merece.
Gracias a quienes siempre han respetado mi privacidad y mis límites. Significa mucho para mí.