Es increíble lo sensible que me pongo durante estas fechas y la impotencia que me da pensar en todo lo que ocurrió.
Hoy, 11 de septiembre, se cumplen 53 años del golpe de Estado en Chile (1973). Una fecha que nos recuerda a las miles de personas que fueron asesinadas, detenidas, torturadas y desaparecidas durante la dictadura. A los niños que fueron víctimas y a las mujeres que fueron torturadas y abusadas sexualmente, algunas de las cuales quedaron embarazadas como consecuencia de esas violaciones.
Fueron muchas las personas a las que les arrebataron la vida, la inocencia, sus familias y sus sueños, simplemente por pensar distinto, por sus ideas políticas. Un momento en el que quienes DEBÍAN proteger al país levantaron las armas CONTRA SU PROPIO PUEBLO, dejando a miles de personas sin sus seres queridos y cuyas familias, en muchos casos, aún siguen buscando respuestas.
Eran personas con una vida por delante, con familias, sueños y planes que nunca pudieron cumplir. Recordar lo ocurrido también es una forma de mantener vivas sus historias y de no permitir que todo ese sufrimiento quede en el olvido.
Ni perdón ni olvido. 🇨🇱