para terzo ese ciclo de: despertar, ducharse, trabajar, comer, ducharse, sobrepensar y dormir; se había vuelto intenso, molesto, aburrido, pero no era posible dejarlo, pues había algo que estaba faltándole, alguien muy importante...
omega. su nameless ghoul favorito (no le digan a alpha de esto, por favor). él y terzo gozaban de un reencuentro hermoso, lleno de cariño y amor, pero un día, sin dar avisos de ningún tipo, él desapareció, se esfumó, y lo dejó nervioso, incómodo, solitario. ¿ se habría enterado de como alpha le coqueteaba ? oh mierda, ojalá que no.
pero mientras pensaba en ello, mientras se preguntaba dónde estaría su adorado ghoul de cuerpo casi monumental, chocó con alguien.
— mi scusi, non volevo... — comienza a disculparse, pero sus ojos deciden analizar bien... ¿ era él, enserio era él ? — o-omega... — susurra, mirando que había manchado su ropa con su maquillaje. — oh... cazzo... lasciami aiutarti... — afortunadamente era una chaqueta lo que llevaban los ghouls, podía quitarla, lavarla y devolverla. pero antes... se apresura a desmaquillarse, y una vez listo se vuelve a renovar su emblemático maquillaje, no desea que nadie lo vea sin maquillaje, disimula si lloró o algo... sí, lo hizo, sus ojos estaban rojos.
se pone frente al ghoul, cuidadoso desabotonando su chaqueta, y colocándola luego en un balde con agua y jabón que al otro día terminaría de lavar bien.
— ¿ d-dónde estabas ? te... te estuve buscando todo este tiempo... ¡ s-si debes salir por mucho al menos avisa que estás bien ! no sabes la cantidad de cosas que he imaginado por no saber nada sobre ti... — responde, respirando hondo para no llorar, su maquillaje debía durarle otra vez.