Para quien alguna vez sintió que estaba pasando por todo esto en soledad:
No sé quién eres ni qué historia llevas contigo. Quizás nunca nos conozcamos realmente, pero si llegaste hasta esta carta, quiero decirte algo que quizá necesitabas escuchar.
Yo también he pasado por momentos difíciles. He tenido días en los que me sentía perdida, momentos en los que sonreía delante de los demás mientras por dentro estaba luchando con cosas que no sabía cómo explicar.
He conocido el dolor, la decepción, la soledad y esa sensación de preguntarte cuándo volverás a sentirte bien de verdad.
Y durante mucho tiempo pensé que tenía que esconder todo eso. Que debía ser fuerte. Que nadie entendería lo que llevaba dentro.
Pero aprendí algo: no tenemos que atravesarlo todo solos.
A veces necesitamos hablar. A veces necesitamos llorar. A veces simplemente necesitamos encontrar a alguien que nos escuche sin juzgarnos.
Por eso estoy escribiendo esta carta.
No para decirte que tengo todas las respuestas, porque no las tengo. Tampoco para decirte que todo será fácil.
Solo quiero recordarte que lo que estás viviendo ahora no tiene por qué ser el final de tu historia.
Todavía existen personas que no conoces, lugares que no has visitado, conversaciones que aún no has tenido y momentos que todavía no sabes que terminarán haciéndote sonreír.
Si quieres escribir, puedes contarme tu historia. No tienes que fingir conmigo que todo está bien.
Puedes hablarme de tus días, de tus sueños, de lo que te duele, de lo que estás intentando superar o simplemente de cualquier cosa que tengas en la cabeza.
No prometo tener las palabras perfectas.
Pero sí puedo escucharte.
Y quizá, desde dos lugares diferentes del mundo, podamos recordarnos mutuamente que todavía hay razones para seguir adelante.
Si estás pasando por algo parecido, esta carta también es para ti. ❤️