Eso se llevó a Valeria, eso nos hundía cada día más y a muchos los consumió, Dios no tuvo la culpa, nosotros como humanos decidimos alejarnos de Él y engañarnos con fábulas que nos vacían el alma, ningún humano puede salvar a otro, sólo el Padre que quiere el bien de la humanidad, no pude salvar a Valeria, nadie lo hizo, en el momento que ella tomó esa decisión la oscuridad de apoderó de ella, como lo hizo conmigo, no hubo nadie más y ella no dejó entrar a nadie más, no pidió ayuda, sé que si la hubiera deseado la hubiera tenido, mi sufrimiento ahora es físico pero agradezco tener la oportunidad de empezar de nuevo, Valeria se precipitó al poner su confianza en las circunstancias, en esos humanos que no podían salvarla y en no expresar todo lo que la atormentaba, Dios no tuvo la culpa, sólo ella y Él saben qué pasó en ese momento, si aún tuvo un poco de lucidez y pudo arrepentirse, sólo eso y la infinita Misericordia de Dios pudieron, si existió ese tiempo, redimir esa alma... Si no hubo tiempo y yo un día no alcanzo por mi pereza a llegar a ese paraíso que anhelo tanto lamentablemente la volveré a ver y lo peor de todo es que será algo que no debió de ocurrir... pero las dos entonces seríamos responsables de vivir esas consecuencias