art-auhornet
Hubo un día en particular donde la tarde ya
estaba acabando cuando finalmente la vio.
La reacción no fue inmediata, ¿Un reconocimiento
emocional? No, ¿un sobresalto? Tampoco. Fue más
bien… algo con precisión, un cálculo silencioso que
se alineó con todo lo que ya sabía: se movió entre
los árboles a una altura conocida, un ritmo de pasos
reconocible. Su peso fue distribuido de una forma
que ya había memorizado sin darse cuenta. Hornet
se detuvo en seco sobre la resistente rama por la
que avanzaba, su cuerpo se quedó completamente
inmóvil, fusionándose con la sombra del dosel.
Sus ojos se fijaron en aquella figura a lo lejos,
ahí estaba ella… esa mujer a la cual reconocería
donde fuera. No pareció haber un alivio en su
semblante (ni siquiera había forma de verlo),
pero su cuerpo reaccionó. La tensión bajo su
piel cambió, se reajustó, como si algo que llevaba
días desacomodado finalmente encontrará su
respectivo lugar.
.˚ゞ⌝ ─────ㅤ«Está… viva.» –no pensó nada más que eso. Descendió del árbol haciendo el menor ruido posible, apoyando primero una mano y luego la otra, dejándose caer con cierto control igual que un felino hasta tocar el suelo-
No fue directamente hacia ella, no todavía. Avanzó
con una calma aparente, manteniéndose entre los
troncos, observando. Notaba que la ajena estaba
caminando sola, tal cual ya había imaginado
desde que se había ido furiosa. La postura era
la misma que conocía: firme, contenida y alerta…
aunque esto último no parecía suficiente.
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El último impacto fue seco, pues el tronco de un árbol
detuvo el movimiento. El cuerpo de la mayor había
absorbido la mayor parte del golpe al chocar contra
la resistente madera del árbol, fue un sonido sordo
que resonó en su espalda. Sus extremidades se
tensaron solo un segundo… y luego se pudo estabilizar.
Hubo silencio, entre las ramas aquella cosa se había
ido, el peligro finalmente pasó. Pero Hornet no se movió
inmediatamente, sus brazos seguían rodeando a su
compañera, no con fuerza, pero si lo suficiente como
para asegurar de que no se separará de ella durante
el impacto. La ajena había quedado sobre ella e incluso
la gran diferencia de estatura y tamaño era evidente en
esa posición, algo que para la bestia era lo de menor.
Hornet permaneció quieta. Sus ojos, más bien
huecos oscuros y afilados, se fijaron en el
rostro ajeno en una distancia escasa.
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La bestia lo notó antes de dar el siguiente paso.
El viento apenas cambió en algo, un sonido mínimo
fue suficiente para saber que no venía de la de
cabellos castaños. Venía de arriba. Los ojos de
la mayor se alzaron de inmediato. Allí estaba entre
ramas altas, casi imperceptible, algo se desplazaba
por ahí. No parecía hacer ruido al moverse, pero
alteraba el entorno lo suficiente como para que
alguien como ella lo pudiese percibir. Era una silueta
alargada, adherida al tronco, descendiendo con una
lentitud demasiado calculada, esa cosa estaba
esperando, cazando. Y al parecer la más baja…
ni siquiera lo había sentido o notado.
El cuerpo de la bestia reaccionó antes de que pensara
en cualquier cosa, ni siquiera hubo tiempo para poder
arrancar la aguja de las correas. Sus garras tocaron
el suelo y, en un instante, su postura cambió por
completo: bajó el centro de gravedad, su espalda se
pensó, y al momento siguiente ya se había impulsado
con las patas traseras hacia adelante. Corrió.
Corrió a cuatro apoyos, sus extremidades golpeando
el suelo con una velocidad que deshacía la distancia
en segundos. Su capa se arrastró detrás de ella como
una sombra viva, sus movimientos eran bajos,
rápidos, directos. Tanto, que la ajena no tendría ni
siquiera tiempo para girar la cabeza ante el sonido
repentino antes de que la mayor impactará contra ella.
El golpe fue seco, algo controlado… pero demasiado
contundente. Los brazos de Hornet se cerraron
alrededor de la morena en el mismo movimiento,
protegiéndola más que atacándola, y ambas fueron
lanzadas hacia un lado. Tierra, hojas, raíces…
rodaron cuesta abajo arrastrando polvo y algunos
fragmentos de corteza, el cuerpo de la bestia se
ajustó instintivamente para mantener a su compañera
cubierta en la mayor parte de todo el impacto.
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