art-auhornet
Hubo un día en particular donde la tarde ya
estaba acabando cuando finalmente la vio.
La reacción no fue inmediata, ¿Un reconocimiento
emocional? No, ¿un sobresalto? Tampoco. Fue más
bien… algo con precisión, un cálculo silencioso que
se alineó con todo lo que ya sabía: se movió entre
los árboles a una altura conocida, un ritmo de pasos
reconocible. Su peso fue distribuido de una forma
que ya había memorizado sin darse cuenta. Hornet
se detuvo en seco sobre la resistente rama por la
que avanzaba, su cuerpo se quedó completamente
inmóvil, fusionándose con la sombra del dosel.
Sus ojos se fijaron en aquella figura a lo lejos,
ahí estaba ella… esa mujer a la cual reconocería
donde fuera. No pareció haber un alivio en su
semblante (ni siquiera había forma de verlo),
pero su cuerpo reaccionó. La tensión bajo su
piel cambió, se reajustó, como si algo que llevaba
días desacomodado finalmente encontrará su
respectivo lugar.
.˚ゞ⌝ ─────ㅤ«Está… viva.» –no pensó nada más que eso. Descendió del árbol haciendo el menor ruido posible, apoyando primero una mano y luego la otra, dejándose caer con cierto control igual que un felino hasta tocar el suelo-
No fue directamente hacia ella, no todavía. Avanzó
con una calma aparente, manteniéndose entre los
troncos, observando. Notaba que la ajena estaba
caminando sola, tal cual ya había imaginado
desde que se había ido furiosa. La postura era
la misma que conocía: firme, contenida y alerta…
aunque esto último no parecía suficiente.
suckeurforyou
──── ... lo que sea que estábamos haciendo. / terminó, desviando la mirada hacia un lado 。
Luego, sin pensarlo demasiado (o quizás pensándolo
exactamente lo justo para no echarse atrás), levantó una
mano y rozó el borde del cráneo de Hornet. Un gesto
rápido. Casi imperceptible. Un roce de yemas contra la
superficie blanca, como si estuviera comprobando que
la bestia seguía siendo real. Que todo aquello (el abrazo,
el ronroneo, el momento roto por una zarigüeya) no había sido un sueño.
──── Más tarde... / dijo Lace, y su voz ahora era más baja, más para sí misma que para Hornet 。 Más tarde seguimos.
No especificó qué. Quizás no lo sabía ni ella. Pero se
giró hacia el claro, hacia la dirección que habían estado
siguiendo antes del impacto, y esperó. Porque sabía
que Hornet la seguiría. Que la bestia no la dejaría ir otra
vez. Que aunque ahora tuviera las manos llenas de una
presa, sus ojos seguirían puestos en ella.
Y esa certeza, pensó Lace mientras apartaba otro mechón
de su rostro, era casi tan cálida como el ronroneo.
@art-auhornet
•
Reply
suckeurforyou
──── Comida. / repitió Lace, con una voz plana que no conseguía ocultar del todo el temblor de...¿Ironía? ¿Frustración? ¿Fondo de risa por lo absurdo de todo? 。
Se pasó una mano por el cabello en un intento fallido
de restaurar algo de orden. Sus dedos tropezaron con
nudos imposibles.
──── Claro. / dijo al final, exhalando por la nariz 。 Comida. Porque justo ahora, en este momento, lo más importante era conseguir comida.
Su tono era seco, pero no enfadado. Era... resignado.
Como alguien que ha aprendido que ciertas batallas no merecen la pena.
Se puso en pie con un movimiento más lento de lo
habitual, sacudiéndose las hojas secas de la ropa.
Sintió un dolor sordo en el hombro donde había
impactado contra la raíz, pero no le dio importancia.
No era nada comparado con lo que Hornet debía tener
en la espalda después del golpe contra el árbol.
Lace se acercó a la bestia. No demasiado, solo lo
necesario. La miró desde esa altura que las separaba,
sus ojos plateados encontrando esos huecos oscuros
que Hornet usaba para ver el mundo.
──── ¿Al menos estás contenta? / preguntó, y había algo en su voz que no era del todo ácido. Era una pregunta genuina, con un dejo de... ¿ternura? ¿Curiosidad? 。 ¿Valía la pena interrumpir el...?
Hizo una pausa. No supo cómo llamar a lo que estaban
teniendo. ¿Un momento? ¿Un acercamiento? ¿Una tregua?
•
Reply
suckeurforyou
Pero la conocía.
La conocía tanto que sabía que aquello no era un desaire.
No era que Hornet hubiera dejado de querer tenerla cerca.
Era simplemente que... el mundo de Hornet funcionaba así.
El peligro, la presa, el instinto. Todo estaba al mismo nivel.
Y Lace, aunque le costara admitirlo, había aprendido a
convivir con eso. O al menos, a no tomárselo como un ataque personal.
Vio a la bestia lanzarse. La vio atrapar a la criatura con
esa precisión brutal que tenía, esa eficiencia que Lace
no podía evitar admirar aunque ahora la hubiera dejado
plantada en medio del suelo. Oyó el crujido. Y luego el silencio.
Lace se quedó donde estaba, arrodillada sobre la
hojarasca, con las manos aún apoyadas en el suelo y
el cabello cayéndole sobre los ojos como un velo castaño
completamente fuera de control. Su espalda aún
recordaba el calor del abrazo. Su hombro, el roce del cráneo blanco.
Y ahora, frío. Tierra. Una raíz incómoda bajo su rodilla.
Hornet se giró. La miró. Como si acabara de recordar
que no estaba sola. Como si hubiera aparcado a Lace
en un estante mientras cazaba y ahora volviera a
buscarla. Se acercó con esa calma felina que tenía
después de una caza exitosa, la presa aún colgando de sus manos.
« Comida. »
Lace la miró. La miró fijamente. Sus ojos blancos, esos
iris plateados que Hornet nunca terminaba de comprender,
se posaron en la criatura, luego en la bestia, luego en la criatura otra vez.
•
Reply