â Todo su cuerpo estaba tenso nuevamente, un escalofrĂo agresivo recorriĂł su cuerpo aunque su mejilla solo parecĂa entrar en calor, mientras despuĂ©s de tantos años, volvĂa a sentir el de su madre. PensĂł que aquel toque estaba reservado Ășnicamente en la memoria de aquel niño pequeño, tonto e imprudente que fue alguna vez, en como su adolescencia el duelo por el que pasaba era difĂcil cuando solo podĂa aferrarse al recuerdo frĂo de Ă©l y en su adultez aĂșn le perseguĂa, pero no era algo de lo que podrĂa arrepentirse ni dejar atrĂĄs, le gustarĂa decir que ya habĂa aceptado la falta de su presencia.
â Pero ahora aquĂ estaba con la garganta anudada, se sintiĂł tan, pero tan frĂo cuando Angelica empezĂł a alejarse otra vez que en un acto egoĂsta volviĂł a tomarla de la muñeca como habĂa hecho hace por lo menos una hora, para colocarla en su rostro nuevamente mientras cerraba sus ojos. El tiempo hace sus diferencias no importa quĂ© tan corto el periodo, pues esta vez aunque su agarre fue igual de repentinamente brusco, no apretĂł, solo fue gentil.
â Lo lamento.
â AbriĂł sus ojos nuevamente y diĂł un suspiro tembloroso sintiendo como las lĂĄgrimas lo acechaban, dejĂĄndolas caer de sus ojos esta vez. No fue un sollozo lleno de dolor, fue uno silencioso en las que solo caĂan y caĂan como una cascada, y aunque apenado, durante todo seguĂa viendo a los ojos a Angelica, no sabĂa si habĂa una posibilidad a que se fuera otra vez sea por otra broma del destino y ahora que sabĂa lo que tenĂa que saber, no desperdiciarĂa ni un segundo de preservar lo mĂĄs que pueda en su memoria para poder reemplazar aquel recuerdo doloroso, aunque nunca lo podrĂa ignorar. Mucho menos cuando aĂșn tiene que... explicar todo. No dudarĂa ni un segundo.
â En el momento que estabas muerta. No deberĂas de estar aquĂ pero... No lo sĂ©. Yo, Emmet, tampoco comprendo... todo, muy bien.
# ntp yo iguam m quede âčïžâčïž
@LOVELESS-ANGELICA .