Ineed-ya
──¿alguna otra duda que tengas? ──cuestiona la más alta hacia el varón que tranquilo se mantenía sentado sobre una de las esquinas de la cama, mientras ella por su parte terminaba de desenredarse el cabello. Deposita el cepillo sobre el tocador, poniéndose en pie con tal de caminar alrededor de la habitación en busca de alguna posible conjetura que el mayor tuviera en torno a las indicaciones acerca de lo que sería su nuevo hogar. No existía un plazo de tiempo en su matrimonio, tampoco sí debían o no permanecer tiempo juntos o mostrarse enamorados más allá que frente a algunos familiares y cuando ella necesitara de su ayuda en ciertas reuniones, por lo demás tenma podía hacer lo que quisiera ──tanto dentro o fuera tienes el mismo poder que yo, por lo que me gustaría que lo tuvieras en cuenta cuando alguien se quiera sobrepasar y.. mmh.. la casa está a tu nombre, a tu hermana le daré mensualmente dinero para sus gastos, así que.. ──muerde su labio indecisa sobre algún otro detalle que se le hubiera pasado de sus manos, por lo que lleva una de sus dedos a sus belfos, pensativa ──te he dado una tarjeta de crédito momentánea mientras sacas la misma que la mía, en todo caso no tiene un límite ya que pagaré lo que desees, entonces.. ¿otra cosa que necesites? ──sus ocelos se alzan en busca de encontrar esa mirada asqueada y seria con la que siempre le observaba, esperando algún requisito extra.
te-qiero
@Ineed-ya Escucha las explicaciones femeninas en silencio, incluso ladeando el rostro con incredulidad ante ellas, después de todo.. dentro de la pequeña cabeza de aquel la respuesta y la lógica era muchísimo más simple de lo que podía anticipar la fémina. ──No, no me molesta. Solo estaba confundido, como somos un matrimonio, ¿no es natural que durmamos juntos? ──inquiere, como si dijera lo más evidente del mundo. pese a ello, algo de rubor sube en sus mejillas, por lo cual se apresura en echarse en su lado de la cama para ocultarlo, sintiendo las almohadas rebotar cuando él se acomoda. ──n-no lo digo porque quiera estar contigo, ¿entendido? sólo.. me preocupaba lo que piense tu familia si descubren que dormimos en cuartos separados, no lo malinterpretes. ──muerde su labio inferior, recordando la escena de la confesión ajena repentinamente, con molestia, ¿por qué lo traía a colación? aquello sólo fue.. un intento de manipularlo para terminar en esa situación. sacude su cabeza, el silencio se había extendido mientras él cavilaba. ──... ¿a ti te molesta? ──pregunta al cabo de un rato, en su espacio del lecho, pero igualmente dándole la espalda a su esposa.
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Ineed-ya
Agradecía que la cama tuviera los suficientes cojines para simular la que alguna vez tuvo cuando vivía en la casa de sus padres, siendo ahora ella una mujer casada, el desear que todo fuera igual a cuando vivía allí (o al menos en su mayoría) le hacía sentir más cómoda para adaptarse, aunque claro, eso dejaba a la posibilidad de que el varón también tuviera que agregar cosas propias, ella no lo juzgaría sí así lo deseaba. Alinea la última almohada hasta que las palabras del más bajo la hacen elevar la mirada. Imita sus acciones al ladear la cabeza ──ah, si.. sé que tal vez quieras tu propio cuarto para mayor privacidad pero de momento en verdad quisiera que lo hagamos de esta manera para que se vea creíble ──trata de explicar ante la idea érronea que sin saberlo estaba teniendo. Desde su perspectiva entendía sí su compañero odiaba la idea de tener que dormir a su lado, por lo que la única forma decente que encontraba de momento para que ambos pudieran dormir era aquella. Aparte que no tenía un sillón y ella tampoco dormiría en uno ──quizás dentro de unos meses puedas tener tu propia habitación y.. ──une sus propias manos al tener demasiadas cosas en mente como para poder pensar en algo correcto; acaricia su propio brazo con ciero pesas, cohibiendose ──¿te molesta mucho?
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te-qiero
@Ineed-ya ──Ah.. entiendo ──responde a la primera oración, sintiéndose un poco decepcionado en el timbre de su voz por ello. No es que fuera Tenma el tipo diligente que le gustaba trabajar o realizar tareas, en absoluto, cualquier que lo haya conocido en secundaria concedería que nunca estudiaba o siquiera atendía a las clases.. pero aquello era distinto, porque había de por medio dinero, un techo y una buena vida, cosa que desde pequeño se le había enseñado debía retribuir en agradecimiento.. aunque fuese con su propio cuerpo. Se tensiona un poco al sentir cómo la cama se desnivela cuando ella toma asiento a su lado, ojeando con cuidado qué expresión tendría mientras hablaba de todo aquello.. Al menos.. su calma no parecía provenir de una mentira o enfado ante la inutilidad de su reciente marido. ──Está bien, trataré de averiguar si.. hay algo que me guste hacer, uhúm. También, si más adelante necesitas que aprenda o me ocupe de algo en particular, no dudes en decírmelo, ¿sí? ──Suelta dando por cerrada aquella conversación de trasnoche. Sin embargo, pese a que ella ya estaba acomodando la cama para ambos, el joven permaneció pensativo unos minutos más. Siempre había querido hacer muchas cosas que se le privaron, pero ahora que tenía la oportunidad.. simplemente nada aparecía. Suspira, volteándose hacia la cama, encontrándose con la barrera de almohadas para su gran sorpresa. Parpadea sin salir de su asombro, ladeando la cabeza. ──¿Vamos a dormir así? ──cuestiona confundido, a la postre.
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