Solo tenía nueve años. Amaba tanto a Kasane Teto, tenía todos los bancos de voz y mercancía coleccionable. Rezaba a Teto todas las noches antes de acostarme, agradeciendo por la vida que me han dado. "Kasane Teto es amor", yo diría, "Kasane Teto es vida". Mi papá me escucha y me llama maricón. Sabía que solo estaba celoso por mi devoción por Teto. Lo llamé puta de mierda. Me abofetea y me manda a dormir. Ahora estoy llorando y me duele la cara. Me acuesto en la cama y hace mucho frío. Una calidez se mueve hacia mí. Siento que algo me toca. Es Teto. Estoy tan feliz. Me susurra al oído: "Este es mi Teto territory". Me agarra con sus poderosas manos de chimera y me pone de rodillas. Extiendo mis nalgas para Teto. Penetra mi ano. Duele mucho, pero lo hago por Teto. Puedo sentir mi trasero desgarrarse cuando mis ojos comienzan a lagrimear. Empujo contra su fuerza. Quiero complacer a Teto. Ella ruge un rugido poderoso, mientras llena mi trasero con su amor. Mi papá entra. Teto lo mira directamente a los ojos y dice: "Ahora es todo un teton". Teto sale por mi ventana. Kasane Teto es amor. Kasane Teto es vida.