⠀⠀⎯⎯ háh-… tú.⠀⟋aglutínase la atención á su gesto sostenido y con la impulsividad de mero ensimismamiento, actúa la diestra hasta cercionar de la boca cerrada. apacigua al reclamar en un acto sereno con la querélla de enmudecerle aún más si fuérele posible: su pulgar superflúa aquél del labio inferior en término de amonestación, e intercambian, { élla } al dedo enguantado un rastro de saliva y á { él } cierto paladar ahumado á porosidad del cuero animal, barrica o amaderado. ⠀buen chico. wacian.⠀ ⟋vaporizan los pulmones en rezongo que crispa de élla una sonrisa, gravamen de su esporádica ambigüedad aunque desvaneciere nada más fermenta, ya mustio todo rastro de un hoyuelo en tanto gravita la aterciopelada lexía. abstiene la palabra, rumiando un gruñido quejoso, fluctúan las facciones en contradicción y desvía la mirada impulsa, nerviosa. ⠀¡há… haha! qué… ¡qué gracioso! ¿sí? ¿y qué más? pídeme, házme rabiar.⠀ ⟋y en cuánto aconteciere el yugo de su silencio, aprovechara á reencontrar sus ojillos errantes con los de él mientras con apretujo prieto de sus faldas, sentía el cuerpo entero tensársele, rígida su fiosionomía, pareciera incólume á las vulgaridades. ⠀ sigue, y como premio, podrás frotarte contra una esquima de mi cama. ¿no soy dulce? mi perro parece estar en celo, qué de mí… termina tu trabajo y deja de decir estupideces.⠀ ⟋no es hasta que diéle la espalda, la nuca destapada, bermellón: rubor. entrando al cuarto el ambiente tenía una dulzura adormecedora, subía un vaho terroso y la cencia humedad prieta de frondas que recogía allá en las fragosidades. ⠀ ¿puedes hacer un ramillete de éllas y colgarlas boca abajo en la ventana?