No he dejado de escribir, simplemente necesitaba descansar. Me recibí en diciembre y continué con mi trabajo actual. Recién en febrero me tomé unos días de vacaciones, en los cuales la mayoría del tiempo lo dediqué a recuperar energía descansando.
Cuando todo se me cae a pedazos, escribir ya no salva mi destino; me alejo y reconstruyo, con mucho esfuerzo y dedicación, la versión que quiero que observe mi niño interior.
Algunas ideas siguen en pie: Crónicas 3 todavía tiene algunos capítulos pendientes. Agradezco de corazón a las personas que se detuvieron a leerme. Tengo pensado reescribir estos fragmentos en inglés y ver si puedo llegar a más personas, aunque sé que esto llevará tiempo.
Gracias por leer y detenerse.
Simplemente, como leen, soy alguien que escribe porque allí encuentro refugio.