¡Hola, pequeñines!
Espero que estén muy, muy bien.
En el país donde me encuentro, el año nuevo apenas está dando sus primeros pasos, mientras el 2025 se despide en puntitas, sin hacer ruido. Y en medio de ese cruce de caminos, quiero detenerme un segundo para decir gracias.
A las 5.95k personitas que han leído esta historia: gracias por darme fuerza, por regalarme esperanza, por empujarme —aun sin saberlo— a seguir escribiendo cuando a veces todo pesa un poco más.
Sé que no siempre he cumplido con las promesas de actualización, y también sé que este año me sacudió fuerte. Hubo bajones, silencios, y momentos donde mi mente se sintió cerrada y desorientada… pero así es la vida, ¿no? Una montaña rusa sin cinturón, con caídas que asustan y subidas que quitan el aliento. Y ahí, justamente ahí, vive su belleza.
Tal vez algunos piensen que no debería escribir este mensaje, que “no son tantos”, pero yo quiero agradecer de corazón a esas 21 personitas que me siguen y están pendientes de mi única historia. Para mí, ustedes son como palomitas esperando migajitas de pan, y créanme: visto así, suena terriblemente lindo.
Este nuevo año prometo traer nuevas historias, nuevos comienzos y nuevos desarrollos, tanto para los personajes como para mí misma.
Gracias por sus votos, por sus vistas y, sobre todo, por su amor. Todo ese amor que le han dado a Young & Beautiful no pasa desapercibido.
Deseo crecer más como escritora, como persona, y como soñadora empedernida. Les deseo —aunque llegue un poco tarde— una feliz Navidad y un próspero Año Nuevo, lleno de bendiciones, de comienzos suaves y de mucho, muchísimo amor: de ustedes para ustedes mismos, y un pedacito del mío para cada uno.
Con todo mi cariño,
¡Feliz Año Nuevo!