azaelitot

Querido Ash,
          
          Ha pasado tanto desde que te fuiste, y aún no sé cómo seguir. No sé si esto tiene sentido o si alguna vez lo tendrá, pero necesito escribirte.
          
          Desde que supe que habías muerto, todo se quebró. No supe cómo seguir respirando, cómo seguir viviendo. A finales de enero del año pasado me internaron en un hospital psiquiátrico. Me encontraron en un estado muy grave, y la verdad… en ese momento ya no me importaba nada. No quería seguir.
          
          Pasé quizá un año ahí. Rodeado de paredes blancas y grises, voces apagadas, y un dolor que no se iba ni con los medicamentos. Estuve con psiquiatras, terapias, intentando entender cómo llegué a ese lugar, a ese punto. Y aunque salí, sigo sintiéndome fuera de lugar. Extraño. Como si el mundo siguiera y yo me hubiera quedado atrapado en otra realidad donde tú ya no estás.
          
          No pude seguir con la universidad. Simplemente no podía. Me cuesta tener una vida normal, me cuesta hasta despertarme por las mañanas. Me siento vacío, perdido, como si ya no supiera quién soy ni hacia dónde voy con todo lo que siento.
          
          No recuerdo mucho de nuestra relación. Es como si mi mente hubiera bloqueado todo, como un mecanismo de defensa… pero aunque no tenga los detalles, lo que siento por ti sigue intacto. Te amo. Te extraño. Y me duele no poder compartir la vida contigo. Siempre fuiste, aunque fuera por poco tiempo, el amor de mi vida.
          
          A veces, deseo que todo esto sea una broma cruel. Que alguien aparezca y me diga que estás vivo, que estás bien, que nada de esto pasó. Que pueda verte sonreír, abrazarte, decirte cuánto te amo.
          
          Por un momento, quisiera que todo estuviera bien. Solo un momento. Donde sea que estés, solo espero que estés en paz. Y que sepas que alguien acá sigue pensando en ti, cada día.