Le sonreí a lo que era yo, mi pequeño y fugaz sueño se había desvanecido al igual que la sonrisa que albergaba en mi cara.
La fortaleza se disipaba y se hacía cada vez más insípida.
Cómo si quisiera retener el tiempo te observé.
A ese tú con una vida por delante, a ese tú qué...
Deslizó sus manos lentamente por su pelo, en busca de algo más, sentía el cálido aire rozándole la mejillas y el soplo tormentoso se hacía presente, la respiración pausada se escondió. Extendió sus manos de manera lenta y dejo que el sonido de las olas se extendiera junto a ella. Y finalmente dejo que su peso cayera rompiendo todo a su alrededor.