—un par de pequeños jadeos y suspiros comenzaron a salir de su boca mientras seguía con sus movimientos encima del chico. después de poco, ya tenía sus mejillas algo rojizas por la vergüenza y el calor que sentía y miró al mayor con algo de atención, depositando un besito en sus labios— ¿ahora qué? —cuestionó, esperando que el contrario tuviera alguna iniciativa—