Nunca me gustaste.
Solo no dejaba de pensar
en tu risa, en tus hermosos
ojos color chocolate, en tu
piel llena de granos que
odiabas.
Escucho tu voz en cualquier
rincón y pienso que me
extrañas tanto como yo a ti.
Nunca me gustaste.
Solo no puedo dejar de pensar
en ti y en la manera que me
destruiste.