Hola, mi querida comunidad
Hoy les escribo con el corazón en la mano para darles una noticia que no ha sido fácil de tomar, pero sé que es lo mejor para la historia: We don’t talk anymore va a entrar en una pausa temporal.
Quiero ser completamente honesta con ustedes. Inicié este libro de la noche a la mañana, un día cualquiera en vacaciones y sin tener nada planeado. Me inspiré en la dura realidad de los idols y los obstáculos que tienen en el amor por sus propios fans, pero jamás imaginé que llegaría a tener una audiencia tan linda.
El problema es que soy una persona súper perfeccionista y me exijo demasiado. Desde hace algunos capítulos sentía que la escritura no estaba al nivel que ustedes merecen, y para serles sincera, llegué al punto de querer borrar todo y abandonar la cuenta. Por suerte estuve hablando con otra escritora que me aconsejó no rendirme, sino darme un respiro, pausar y reescribir con calma.
Estudio una carrera en el área de la salud y mis días de descanso literal solo quiero procesar el cansancio. Sentir la presión de que esperaban un capítulo me hacía escribir corriendo, y sin darme cuenta le perdí el hilo a la historia y me dejó de gustar lo que creaba.
Amo este proyecto, sé que tiene potencial y, sobre todo, me encariñé muchísimo con ustedes. No les digo esto para poner excusas y desaparecer, al contrario. Hago esta pausa para reescribir el libro tranquila, con la calidad que se merece, y mi meta es publicarlo completo cuando ya esté terminado.
Si les gustó la historia y quieren ver el verdadero final, les pido de todo corazón que me esperen. Prometo no abandonarlas y regresar con el libro terminado, y ahí nos tocará releerlo juntas desde el inicio.
Gracias por estar acá, por leer y por comprender que antes de ser escritora, soy una estudiante intentando sobrevivir a la universidad.
Con muchísimo cariño desde el fondo de mi corazón,
Vivían