En algunas ocaciones, en un juego de ajedrez tu contrincante podría no ser un buen jugador pero, no se necesita ser buen ajedrecista para ganar, aveces, con solo ser un buen timador basta.
Hace un año, en la capital de inglaterra se llevó a cabo una partida de ajedrez magistral dentro de dos corazones muy distintos.
El de el. Frío y calculador.
Y el de ella. Cálido y pasional.
Fue él quien la utilizo como un peón, moviendola a su antojo, manipulandola con mentiras y haciéndole creer en cuentos de hadas.
Por su parte, el criminal mas buscado de europa penso que la trampa estaba resuelta
No sabe que el peón se convirtió en reina Ahora, ella es experta. Y esta dispuesta a que ambos jueguen una última partida, esta vez, solo bajo sus propios términos
Jugarán... bajo sus reglas.