estoy enfermando por la falta tú atención, me estoy marchitando como una flor sin luz, me estoy enfriando con el paso de los días anhelando sentirte en presencia y palabra. Nunca pensé experimentar algo tan banal como lo es la adicción a un mensaje por la mañana, creía que era cosa de tontos aquellos que se aferraban a la rutina, que era imposible llegar a desear tanto alguien que tus días se resuman a pensar en un solo nombre o el sonido de una voz. Ahora que he quedado raptada por un ansia que no solía ser mía, espero que me ayudes a traer devuelta mi cordura emocional y te alejes de este huracán que has provocado antes que nos acabe a los dos en el camino