sorpresiva confesión la que me has dado, señorito chocolatoso, ¿puedo saber el motivo por el cual consideras ofensiva tal denominación? cabe destacar que no lo decía con tales fines, realmente me vi en la necesidad de mencionarte mi perspectiva sobre tu persona ante tus palabras sutilmente cariñosas. concuerdo con esa característica, tampoco me es sencillo expresar mi sentir, a menos que se tome iniciativa por la parte contraria o se trate de alguien que fácilmente destila estrellas de emoción, o bien, cuando mi confianza llega a un grado en donde ya puedo ser una pulga humana (no es amenaza, te lo juro), quizá por ello nuestros pasos son similares a los de una tortuga, pero para serte honesta, no me desagrada. se quedará en mi memoria el que me representes como un girasol, fragante alma boscosa.