Con muchísima tristeza y un dolor que cuesta explicar, hoy necesito decir algo que no es fácil.
Milena nació desde el amor, la imaginación y las ganas de contar una historia que significaba muchísimo para mí. Cada capítulo fue escrito con el corazón.
Lamentablemente, los comentarios de odio y las críticas sin empatía de algunas personas me afectaron más de lo que pensé. Duele cuando algo que amás y creaste con tanto esfuerzo es juzgado de esta manera.
Por eso, decidí darle una pausa a Milena. No voy a borrar la historia, pero sí necesito tomarme un tiempo para sanar, pensar y volver a encontrar la calma. Hoy necesito priorizarme.
Gracias infinitas a quienes estuvieron desde el primer día, a quienes apoyaron con amor y respeto. Ustedes son el motivo por el que esta historia sigue existiendo.
Ojalá pronto pueda volver con más fuerzas.