Hubo un día, no hace mucho que con un acto se quedó tatuado en su cerebro, miro al techo antes de cerrar los ojos y se perdono a sí mismo, se perdono porqué no era su culpa, tampoco la de la otra persona, En este conflicto nadie era culpable, nadie era víctima, ambas personas cuyo corazones ahora son distintos
Uno tiene rencor, odio y enojo
El otro tiene confusión, tristeza y decepción
Cuyo corazones hoy en si están así, se entendió y se comprendió que ambas partes están en el mismo lugar, en un abismo sobre un campo judicial esperando su veredicto, por que acá no hay víctimas, el corazón rencoroso con odio y enojo se ve que quiere aparentar ser una víctima, y por lo que dice por las calles, la socieda le cree, le cree porque es la única persona que esta gritando y tratando de defenderse, habla, habla y no deja de hablar pero el otro corazón confuso, con tristeza y decepción esta en su bomba, no tiene que hablar, no tiene que decir nada ni explicar a extraños como fue su historia con aquella persona porque sabe que hizo, que no, y sabe que acá nadie puede defenderse.
Las dos caras de la moneda son
Quien se quedo en silencio y nunca más hablo del tema
Quien esta hablando de ellos dos por toda la ciudad
¿Difícil no?
Cuando no hay nada que probar el corazón se acuesta a dormir en paz.
¿No?