"—Vuelve a la cama, Samantha.
Samantha se tensó.
—Abril, esto es serio. No es algo que pueda posponer.
Abril levantó una ceja, su expresión se endureció.
—Te dije que volvieras a la cama. No te estoy
preguntando. Te estoy diciendo.
El silencio que siguió fue pesado.
Samantha se quedó de pie, debatiéndose entre su responsabilidad y la mirada de su esposa. Sabía que si desobedecía ahora, las consecuencias serían peores.
Finalmente, soltó un suspiro largo y dejó las llaves sobre la cómoda."