Amigo, ya mañana termino mi historia de Kimetsu no Yaiba.
Y aunque ya tengo unas palabras escritas para ti en el final, quería aprovechar para agradecerte personalmente.
Gracias por leer cada capítulo, por votar, por comentar con tanto entusiasmo y, sobre todo, por seguir apoyando mis otras historias.
Créeme que tu apoyo constante me hizo sentir que valía la pena seguir escribiendo, incluso en los días más flojos.
Esta historia empezó por aburrimiento… pero se volvió especial por personas como tú.
¡Gracias de corazón!