Grecia vive convencida de que el amor puede salvarlo todo, incluso a alguien como Jesús. Él es un laberinto de malas decisiones y cicatrices que se empeña en alejarla, recordándole en cada estallido que su cercanía solo garantiza destrucción mutua. Pero mientras Jesús levanta muros para protegerla de sí mismo, Grecia se dedica a derribarlos, negándose a aceptar que el hombre que ama sea su propio veneno. En esta guerra de voluntades, la línea entre la perseverancia y la obsesión es peligrosamente delgada.
https://www.wattpad.com/story/408051210