-Hay una bala ahí fuera para cada uno, con su nombre en pequeño grabado en un lateral, y se va acercando. Mi padre solía decir eso.
-Qué alegría.
-No está mal, si lo piensas bien. Puede que mi bala esté esperándome ahí fuera, o puede que mi bala sea el cáncer que tendré Dios sabe cuándo, pero no depende de mí. ¿Por qué preocuparse?
- «,»
- Se ha unidoJuly 31, 2015
Regístrate para unirte a la comunidad de narradores más grande
o
3 Listas de lectura
- Lista de Lectura
- 5 Historias
- Lista de Lectura
- 9 Historias