Ante tales palabras se le escaparon unas cuantas lágrimas, en minutos, quizá segundos, las lágrimas pasaron a ser un llanto fuerte y desconsolado por muy tontas que fueran sus inseguridades, de un momento a otro volvió a su niñez, cuando recién comenzaba a ser amigo del japonés y lo consolaba al llorar cuando su abuela constantemente lo obligaba a actuar como una niña, entonces recordaba lo chiquito y flaco que era su cuerpo, y como sus manitas temblorosas se aferraban al cuello del en ese entonces peliverde, y justo como en esos años, se aferró al cuerpo de su novio.
No supo bien en que momento el llanto comenzó a disminuir, tenía las mejillas pegajosas y empapadas en lágrimas, podía sentir los ojos completamente hinchados y casi no veía nada por el ardor, aún así se separó del pelinegro, lo miro cara a cara, asintió y luego susurró:
▬▭▬▭▬▭▬ gracias. . . no sabes cuanto te amo, de verdad, se lo mucho que te lo he dicho pero es verdad, todas y cada una de esas veces ha sido verdad. .
Tomó aire y sintió las lágrimas volver a brotar de sus ojos, las limpió con rapidez, aún cuando volvieron a salir, y luego continúo hablando, tragándose el nudo que estaba formándose en su garganta.
▬▭▬▭▬▭▬ pero, si eso es verdad entonces tuve que haberte dejado ser feliz aunque no fuera conmigo, y no lo hice, me arrepiento horrible cada que lo recuerdo. . . tú pudiste ser feliz y yo me entrometi. .
Y una vez más se escondió en el cabello del pelinegro, le daba miedo verlo a la cara y que este se arrepintiera se haberlo aceptado, o que lo mirará con tanto repudio que ya nunca más quisiera volverlo a ver, porque él japonés en ningún había merecido lo que le hizo, y sabía que tampoco se merecía vivir en paz con el asiático.
# OBLIGAME, ME GUSTA
VERLO SUFRIR MUESKRQSHE