La frescura de la mañana congeló la habitación de Wei Ying provocando que el frío lo despertara, era la primera vez en mucho tiempo que se levantaba incluso antes de que el sol se divisará por las montañas, la ansiedad y nervios inconscientemente lo obligaron a madrugar. No podía creer lo que sucedería en un par de horas más estaba por casarse con el hombre más hermoso que había visto en su vida y, sin embargo, no se sentía feliz o emocionado así que bañarse e incluso ser vestido y arreglado no le pareció un sueño, se sentía decepcionado.
― ¿Por qué me siento así? ¿Soy egoísta por haber esperado más que un simple matrimonio arreglado? Pero... tengo derecho a sentirme triste cuando sin pedirlo me enamoré de aquellos ojos color ámbar, de su nívea piel que brilla incluso con la tenue luz de un cuanto menguante ―suspiró frustrado mientras deslizaba el velo color rojizo con detalles en dorado de su rostro para observarse en el espejo ―Tú, quien aborreció las alianzas mediante el matrimonio hoy estas por casarte justo por esa razón ―se burló de sí mismo mientras masajeaba sus sienes ―No sé dónde estas ni cuando volverás, pero te prometo que no dejaré que nadie vuelva a dañar nuestro hogar... solo espero que donde quiera que te encuentres estés bien y al menos me visites, después de todo, hago esto por ti.
Las horas comenzaron a pasar y con ellas los preparativos de la boda. Si bien ya estaba todo listo, Lan Xichen se había ofrecido a volver a revisar que todo estuviera en orden, era de esperarse, puesto que su único hermano sería uno de los protagonistas de dicha celebración y quería que tuviera una gran boda con la persona que había ganado su corazón. Al terminar una última revisión y antes de partir hacía la iglesia el mayor decidió visitar a su hermano quien estaba tocando el guqín en su habitación.
― ¿Wangji? ―habló desde el otro lado de la puerta esperando la invitación a pasar.
―Hmn.
― ¿Estas listo? ―preguntó mientras entraba a la habitación ― ¿Has hablado con el joven Wei? Espero que lo hagas pronto, no me gustaría que iniciaran un matrimonio complicado a causa de ese malentendido ―expresó su preocupación a la par que se dirigía al pie de la cama para sentarse y mirar a su hermano.
―Estaba por dirigirme a su habitación, sin embargo, creo que sería inapropiado ―respondió con cautela el menor.
―Le diré que necesitas hablar con él en el salón donde se conocieron, me parece que quieres mostrarle algo importante así que me retiro, te deseo suerte Wangji ―fue lo último que dijo antes de salir de aquella habitación para dirigirse a la de Wei Ying.
― ¿Joven Wei, me permitiría entrar?
―Zewu-Jun... ¿Cómo se encuentra? ¿Qué necesita? ―preguntó Wei Ying mientras abría la puerta y cedía el paso para que el mayor entrara.
―Veo que ya está listo para la celebración, he venido a informarle que mi hermano lo espera en el salón de la entrada, necesita hablar con usted de asuntos importantes, lamenta no poder decírselo el mismo, pero necesitaba resolver algunos asuntos con el gran duque así que puede esperarlo. Recuerde que la ceremonia inicia en dos horas, espero puedan resolver los asuntos, me retiro ―se despidió amablemente y salió del lugar con una sonrisa de satisfacción iluminando su rostro.
― ¿De qué quiere hablar Lan Zhan conmigo? Aiya, seguramente son asuntos relacionados con los beneficios que obtendremos tras la alianza... No tengo ánimo suficiente como para hablar de eso ―se quejó Wei Ying antes de salir de la habitación con Chenqing en mano.
La casa entera había sido decorada con los colores tradicionales y otros característicos de las ciudades natales de los novios por lo que había algunos lotos y nubes en áreas principales de la entrada. No había nadie más en el lugar más que Wei Ying y el enorme Guqín de jade blanco que adornaba el salón, un gran sitio para una sola persona, su mente divagó en todas las posibles razones o asuntos por los cuales Lan Zhan lo había convocado en dicha zona. Se encontraba tan inmerso en sus pensamientos que no se percató del momentos en que el instrumento había comenzado a tocar, si, justo como cuando se conocieron.
En una esquina yacía aquel hermoso hombre quien tocaba con elegancia una pieza musical digna de los dioses, Wei Ying quedó sorprendido por lo etérea que lucía la escena provocando que no pudiera despegar su mirada de Lan Zhan y obligándolo a avanzar hacia él.
―Wei Ying...
―Lan Zhan... ―su rostro estaba coloreado por un rosado intenso que se extendía desde la punta de sus orejas hasta donde iniciaba su espalda, no sabía la razón por la que se sentía avergonzado.
―Wei Ying yo... no quiero casarme contigo para continuar el plan de la alianza con Yungmeng.
― ¿Entonces cuál es la verdadera razón? ¿Buscas venganza por lo que hizo Jiang Cheng? ―objetó algo molesto Wei Wuxian, a decir verdad, no estaba seguro de si era lo que en verdad quería decir.
―No, jamás me atrevería a vengarme... El duque Jiang simplemente hizo lo que su corazón dictó y es precisamente lo que estoy haciendo en este momento ―para un hombre inexpresivo como Lan Zhan confesar sus sentimientos estaba siendo caótico, pero no daría marcha atrás, no después de pasar en vela la noche entera tratando de buscar las palabras correctas para confesarse. Estaba decidido a hablar aun si en él era extraño hacerlo ―Wei Ying... te deseo, te amo, te quiero, no puedo separarme de ti. No quiero a nadie más que no seas tú, no puede ser nadie más que tú ―incluso si en su rostro no mostraba señal alguna de la vergüenza que sentía, en aquel momento la punta de sus orejas lo delataban.
Por otra parte, Wei Ying no pudo permanecer más tiempo separado de aquel varón y se lanzó a sus brazos esperando no ser rechazado por el repentino acto ―Lan Zhan debiste avisarme antes de decir algo tan romántico, mi corazón no puede soportar algo tan lindo ―respondió mientras ocultaba su rostro en el hueco del cuello del mayor el cual desprendía un deleitante aroma a sándalo que estaba volviendo loco a Wei Wuxian ―Eres realmente genial, me gustas... Yo también te deseo, te amo, te quiero, no puedo separarme de ti. No quiero a nadie más que no seas tú, no puede ser nadie más que tú. Quiero aventurarme contigo por el resto de mi vida y... también quiero acostarme contigo todos los días ―su mirada se encontraba atrapada en la de Lan Zhan, quería romper cualquier distancia que pudiese separarlos en ese momento y besarlo frenéticamente, pero no lo hizo, al contrario, alejó sus rostros un poco y besó su mejilla con delicadeza ―Aun no es momento, Lan Zhan ―sonrió dulcemente mientras se alejaba del mayor ―Vamos, nuestra boda nos aguarda ―extendió la mano sin dejar de sonreír.
―Mhn ―asintió Lan Zhan para después tomar la cálida mano del menor y comenzar a caminar al lugar donde sus almas se unirían por la eternidad.
Ciudadanos de las distintas ciudades y poblados estaban reunidos en aquella parroquia. Reinaba el silencio, sin embargo, el ambiente festivo se sentía en los alrededores, inclusive el gran duque Qiren lucía feliz de ver a su sobrino más joven contraer matrimonio, no le causaba gusto que fuera con Wei Ying, pero podía notar la gran felicidad que irradiaba detrás del rostro serio de Lan Zhan.
―Con esta mano yo sostendré tus anhelos; tu copa nunca estará vacía, porque yo seré tu vino... ―habló primero Wei Wuxian quien estaba ansioso por culminar aquella ceremonia, tenía el rostro sonrojado y su sonrisa resplandecía aun más, frente a él estaba el hombre más apuesto que había conocido y quien estaba por convertirse en su esposo.
―Con esta vela alumbraré tu camino en la oscuridad... Con este anillo yo te pido que seas mi esposo ―recitó Lan Zhan sin despegar su mirada de Wei Ying, estaba feliz, aunque su rostro no lo demostrara, se sentía pleno y completo, cuando colocó el anillo no tardó demasiado en abrazar a Wei Wuxian por la cintura y culminar la ceremonia con el tan anhelado beso, un beso cálido, dulce... suave.
En la iglesia todos comenzaron a aplaudir saliendo por fin de aquel silencio que los tenía atrapados, algunos se reunieron para felicitarlos y otros hablaban entre sí confundidos por el repentino cambio de compromiso, sin embargo, estaban maravillados por tal boda y pronto irían al banquete ofrecido en la mansión de los Lan.
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Only The Brave
Random-¡El menor de los médicos de la familia Wen ha desaparecido, su prometido y hermana están desesperados por el repentino suceso! Aquellas palabras habían sido el centro de atención de los ciudadanos y viajantes durante algunos meses, pero conforme e...
