A veces sentimos que nos ahogamos, y no siempre es de la manera literal, pero a veces nos ahogamos en nuestras penas, fracasos, tristezas, dolor, nos ahogamos en nuestra soledad. No es necesario estar en un mar y hundirnos para sentirnos ahogados, muchas veces las situaciones del día a día nos agobian, nos colapsan a tal punto de sentirnos hostigados, sentirnos al borde del vacío.
Un vacío el cual tememos caer por pisar mal o simplemente rendirnos, a un vacío el cual está lleno de dolor, burlas, engaños, mentiras y un sin fin de cosas más.
Un vacío el cual poco a poco nos consume como una vela al encender.
Un vacío el cual muchos entran pero no salen.
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Desde otra perspectiva
SpiritualeTrataré de ayudarte, trataré de guiarte hasta que nadie pueda apavarte.
