Marcado.

604 54 8
                                        

Marca.

Manejo por las calles lo más desquiciado que puedo para tomar la autopista, deseo llegar lo más rápido para seguir con mi locura.

Quiero levantarme del asiento y acomodarme mi pantalón ya que lo tengo abajo ni siquiera tengo tapado mi trasero y siento el aire frio que entra por mi colita, pero sus feromonas son tan fuertes que no puedo ni siquiera mover un dedo, el miedo se apodero de mi desde el momento que me sometió para... violarme. Cierro los ojos mis lágrimas salen sin detenerse.

¿Por qué me pasa esto a mí?, ¿Por qué? Yo que les he hecho para que me traten así. ¿En qué me equivoque?

Primero mi destinado me destrozo por completo mis sentimientos, luego me enamoro de un alfa el cual preferí dejar para que este con un omega que le dará una familia. Por ultimo conocí aquel hombre que creí que deseaba estar con alguien ya que estaba lastimado como yo, pero no, ese alfa tiene miedo y lo entiendo, ya que yo tengo terror.

¡Ahora mi omega está muriendo!...

Creí que aquí acabaría todo, pero no, aparece este alfa que solo tiene ganas de sacar todo lo que tiene entre la entrepierna. Si mi intuición no me falla este alfa está enojado, dolido, caliente, todos sus sentimientos están revueltos. Pero tiene fija una decisión, y esa es hacerme el sexo hasta morir, bueno más bien hasta matarme y quedar bien satisfecho.

¡Que ironía yo muriendo y este hombre me va amatar... jajaja...!

El auto se detiene, escucho que se baja camina y abre la puerta de atrás, me toma entre sus brazos con el pie cierra la puerta, me toma como costal de papas otra vez.

Me estremezco al sentir el aire frio que entra por mi trasero descubierto.

- ¿Qué se cree?, para sujetarme así.

-jajaja... ahora mismo lo sabrás...

Entramos a una casa por lo que puedo ver estamos en la playa, las olas se escuchan un poco lejos.

Está obscuro aquí adentro de la casa, subimos a la segunda planta. El rechinar de la puerta indica que estamos entrando a una habitación, me deja caer encima de la cama.

-¡más cuidado, eso duele!...

-jajajaja... me encanta tu sentido del humor... jajaja...

- ¡no se burle!...

Comienza a quitarse la ropa, la luz que entra por la ventana es muy tuene apenas si puedo ver el corpulento cuerpo de este alfa, ya que su rostro... la sombra y la obscuridad de la noche no me permite ver absolutamente nada de su rostro como es, su voz es suave, pero tiene un toque de tristeza, aunque se ríe en su garganta tiene algo atorado.

¡quiere llorar!

Sus manos me despojan de lo que queda de mi ropa puesta ya que todo el tiempo tuve los pantalones a mitad de la pierna y mi pecho descubierto con la camisa rota. Siento como me toma mi cadera me pone en cuatro en la cama restriega su duro y muy, pero muy grande miembro entre mis nalgas.

-¡¡¡aah!!!...

-sí que me deseas... ¡no es así!...

-no, ¡¡¡pervertido!!!... está enfermo.

-jajaja... no soy ningún pervertido, ni mucho menos estoy enfermo, solo tengo muchas ganas de sentir este rico y suculento trasero que tienes. Tu culo sí que está muy caliente. Ya estas mojado y eso que solo te eh restregado un poco. Y eso que ya te hice mío no hace mucho como una hora antes... jajaja...

-¡¡¡mentira!!!...

-jajaja... ¡Disfrútalo...!

- ¡aaah... no... por... favor... no...!

Alfa incorrecto, Omega correcto.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora