Finalmente

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No podía moverse, ni hablar, ni siquiera podía hacer un esfuerzo por recordar quien había sido.

Solo recordaba la risa del payaso, la palanca rompiendo sus huesos, y la eterna oscuridad que lo abrazó por semanas.

Luego sólo despertó. No entendía porqué, pero por alguna razón a su cuerpo no le importó lo adolorido que estaba, y decidió salir de ese ataúd en contra de su voluntad.

Después corrió. Corrió todo lo que su cuerpo le permitió antes de desplomarse. El dolor era insoportable, incluso estando inconsciente.

Despertó creyendo que todo había sido un mal sueño, pero aún quería arrancarse la piel.

Desde entonces solo está postrado en una cama o sentado en una silla, los doctores que fueron a ver su estado dijeron que no había esperanza, pero ese gran hombre de capa verde tenía esperanza porque su hija la tenia.

Estaba en esa gran mansión desde hace más de un año y medio, sin ninguna mejoría. Parecía una simple estatua que reaccionaba sólo a indicios de una pelea.

Justo en ese momento la puerta de la habitación se abrió, y aquella una persona que sintió empatia por él entró a la habitación.

Talia Al Ghul.

Ella se arrodilló frente a él, colocando sus manos sobre la silla en la que estamos sentados.

"Tenemos que irnos" Explicó ella, confiada en que Jason si la entendía "Mi padre perdió la paciencia. Me temo que tendremos que tomar medidas desesperadas"

¿Medidas desesperadas?

Ni siquiera reaccionó cuando Talia agarró su brazo y lo sacó de ahí, pero su cuerpo actuó por su cuenta y empezó a caminar.

Bajaron a unas escaleras, y llegaron a una parte subterránea de la mansión.

Allí había varios guardias que había visto anteriormente, los cuales parecían estar con Talia. Todos estaban alrededor de ese maldito pozo de aguas color verde.

No.

Intentó resistirse, pero de nuevo, su cuerpo actuaba por su cuenta.

"Perdóname, Jason" Susurró Talia, antes de finalmente arrojarlo ahí.

Según tenía entendido esas aguas curaban heridas, e incluso lograba rejuvenecer a cualquier anciano, tal cual había sido el caso de Ra's Al Ghul, pero para él fue terrible.

Todos esos recuerdos volvieron y lo golpearon una y otra vez, hasta que finalmente salió.

Estaba enojado, muy enojado. Tanto que mató a casi todos los guardias que estaban allí, como si no fuesen nada.

Entonces un par de golpes lo dejaron KO, y Talia sintió como acababa se cometer el peor error de su vida.

Al despertar se encontró en un lugar familiar, y pese a que estuvo ahí en una vida pasada, reconoció su habitación en la mansión.

Se sorprendió al notar que podía mover su cuerpo por su propia voluntad, y se hubiera puesto feliz de no ser por todo el dolor que recorría sus venas. Todo el dolor que nacía en su mente.

Había estado muerto, y desconectado del mundo por más de un año.

Su primer pensamiento fue el Joker.

Fue como un chispazo que hizo que se levantara de golpe y saliera corriendo hacia la sala, donde afortunadamente no había nadie, giró las manecillas del reloj y se abrió la puerta a la Batcueva.

No se detuvo. Corrió hacia la computadora y escribió ese horrible nombre de cinco letras.

Joker.

Estado: Vivo. encerrado en Arkham asylum.

Apretó los dientes con furia, mientras que los primeros deseos de matar empezaban a surgir en él.

Tanto tiempo y no lo había vengado.

"Jason"

Se dio la vuelta al oír la voz de su antiguo mentor, el cual tenía los brazos abiertos en dirección a él. Lo estaba invitando a un abrazo.

Avanzó con pasos vacilantes, y cuando estuvo lo suficientemente cerca estrelló su puño contra su rostro.

La sorpresa fue tan grande que Bruce no pudo esquivarlo, y retrocedió varios pasos. Entonces vio lo que Jason estaba buscando en la computadora.

"¿Que...?"

"¡¿Por que no lo hiciste?!" Gritó Jason, interrumpiéndolo "¡Yo lo habría hecho por ti, maldito bastardo!"

Jason intentó volver a golpearlo, pero esta vez Bruce pudo bloquear si ataque.

"Sabes porque no lo hice"

"¡Creí que conmigo sería diferente!" Jason ni siquiera se molestaba en dar los golpes de manera adecuada, solo quería golpearlo hasta desfigurar su rostro "¡Creí que te importaba mucho más que ese estúpido código moral!"

Finalmente Bruce logró atrapar sus dos puños "Y lo haces, siempre lo hiciste. Tu muerte me afectó mucho, pregúntale a quien quieras, pero matar al Joker no iba a traerte de nuevo"

La única respuesta de Jason fue escupirlo en en el rostro y salir corriendo de allí.

Lo único que quería era irse lo más lejos posible. Subió a la sala, miró hacia la puerta y...

Un pelo violeta en uno de los sillones llamó su atención.

El aliento quedó atrapado en su garganta, mientras se acercaba con pasos vacilantes.

No podía ser.

Al parece ella notó su presencia, porque se levantó y se dio la vuelta.

Era ella. La única persona a la que alguna vez le importó; Rachel.

Su novia.

"Jason" Las lágrimas se algucumularon en los ojos de Rachel, mientras corría a abrazarlo.

La reacción de Jason no fue muy diferente, mientras le devolvía el abrazo lentamente.

Por primera vez desde que volvió sintió algo diferente a la ira; felicidad.

Justo en ese momento se escucharon unos pasos, y Bruce volvió a subir a la sala.

"Jason..."

"No" Él se abrazó con más fuerza a Rachel, provocando que ella levantase la vista para verlo "Quiero irme, por favor"

No bastó que dijese nada más. Sin hacer un solo movimiento la oscuridad los rodeo a ambos, llevándolos lejos de la mansión.

Two birds | one shoots Donde viven las historias. Descúbrelo ahora