Era un hermoso día como cualquier otro, en la preparatoria católica de santa crónica, pero algo que nadie tenía pre visto, era que precisamente el día hoy, sucedería algo que cambiaria la vida de ciertas personas y de aquellas qué las rodean,
El sonido del la campana sonó por toda la preparatoria, indicando el inicio de clases,
*Suspiro*, creo que ya tengo que ir a clases, susurro un chico rubio de ojos azules con tres marcas en sus mejillas, mientras cerraba el libro que estaba leyendo, y se paraba del asiento donde se encontraba, para poder colocar el libro que leía en su sitió, ya que el chico se encontraba en la biblia,
El rubio ignoro todos los susurros de los demás estudiantes, mientras salía de la biblioteca para dirigirse así aula de clases
Si lo sé, pero no creo..., La charla de un par de chicas se detuvo, debido a que el chico apareció justo en pasillo por dónde ellas estaban pasando, la chicas agachado la vista evitando el contacto visual, mientras corrían del chico
Supongo que hoy no será diferente que ayer, pensó el rubio sin quitar la vista del camino
El chico camino hasta ponerse de pie frente a una puerta, que daba paso hacia su aula de clases, pero antes de que pudiera poner una mano encima de la misma, el sonido de risas provenientes desde dentro del aula, llamaron su atención
Inclinadoce un poco, el rubio echo un vistazo atravesó de la hendidura de la puerta ligeramente abierta
Alzando ambas cejas, el chico se sorprendió al reconocer a la persona del otro lado
Mikazuki-san?, Susurro el rubio al ver una chica pelinegra ablando tan amenamente
Que raro, nunca eh visto a mikazuki-san hablar con nadie, pensó el chico
con quién estará hablando?, ¿Será alguna migo?, Pregunto en un susurro casi inaudible
Pero no puedo verlo, pensó mientras se movía para intentar ver con estaba hablando la chica, pero debido a que la hendidura no era lo suficientemente grande, el marco de la puerta interrumpía su vista
Llenándose se valor, el Rubio se puso de pie, abrió la puerta sorprendo a la chica dentro
Sin decir nada, el chico camino hasta su asiento, mientras la pelinegra solo agacho ligeramente su vista con un pequeño sonrojo en sus mejillas debido a la vergüenza
El rubio se detuvo aun lado de su asiento, volteando hacia la chica, ¿puedes ver fantasmas?, Pregunto
Eh? Los fantasmas no existes, respondió la chica extrañada por la pregunta
Y entonces, con estabas hablando?, Pregunto el rubio
M-me viste?, Pregunta la chica nervioso
Si, responder el chico asintiendo
Estaba hablando con una amiga, dijo la chica sonrojada ligeramente
Pero...?, No veo a nadie, comento el rubio, viendo el aula vacía a excepción de ellos dos
La chica solo se quedó en silencio, mientras el aula era inundado por el ruido del viento y los Gritos de los estudiantes en el patio, que entraban por las ventanas abiertas
Entonces solo estaba ablando sola, ¿Eres esquizofrenica o algo así?, Pregunto el rubio, ocacionando que la chica hiciera una mueca por la pregunta
Claro que no, tomo-chan es real, responder la chica molesta e indignada que el rubio creyera que con quién hablaba fuera falsa
Enserio?, Penso tratando de recordar quién de su aula se llamaba tomo, pero no logro encontrar a nadie
Quién es tomo-chan?, Pregunto el rubio curioso