Alahi Dahdal

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Alahi Dahdal
Me despierto, abro la ventana allí está el sol otra vez mirando al mundo con prepotencia (quien diría que me iba a arrepentir de esas palabras).
Año 1960 Tánger:
Desde que baba ya no está la vida se ha vuelto muy difícil, hemos pasado hambre, frio y muchas penurias. Gracias a allah por dar fuerzas a madre, ella ha tenido que trabajar de día y de noche para darnos de comer.
Hace dos días escuche en el mercado que buscaban personal para la milicia, me pregunto si con mi edad me dejaran entrar.
3 semanas después:
He logrado entrar, aunque aún tengo miedo de que descubran mi edad. La paga que dan será suficiente para que madre y hermanas no pasen hambre. El trabajo es duro pero hay comida, se rumorea que están enviando tropas a espania, me imagino cómo será ese mar.
Poco tiempo después llegaron instructores españoles dado los conflictos que hay en España se ha formado una alianza.
Mi nuevo instructor se llama Juan es un poco amargado pero creo que en el fondo es buena persona, creo que sus motivaciones son parecidas a las mías, quizás fue el hambre o las ganas de proteger a lo que ama.
Se me hace muy difícil entender lo que me dice pero ya empiezo a entender algunas palabras, casi todas órdenes.
La instrucción a dado sus frutos y ya que soy el que con más fluidez habla su idioma me van a encargar junto a mas compañeros la tarea de reconocer el terreno y encontrar posibles terroristas.
Nos establecimos en Barcelona, quien diría que aquel pensamiento se haría cierto, después de tres días en el mas no puedo quitarme de la cabeza el amanecer, siento como que el cielo estuviera presagiando cosas nuevas, cosas buenas, no sé que me depare este sitio ya que vengo a luchar una guerra y no sé porque me siento tan entusiasmado si puedo morir, quizás solo quiero ver el mundo…
M e he asentado en uno de los barrios de Barcelona intento mantener un perfil bajo, la guerra está  haciendo mucho daño aquí, las ideologías, no esperaba esto.
Una semana después:
He visto a dos niños con hambre, no he podido evitar recordar cuando yo pase hambre, les he dado el pan que tenia, espero que estén bien.
Dos días después:
Allí están aquellos niños (espero que madre y hermanas estén bien) van con alguien más. Alcanzan a distinguirme y se acercan rápidamente, una joven me agradece el haberles ayudado a sus hermanos, insiste en invitarme a comer, termino aceptando por compromiso, mientras caminamos me explica que tuvo que dejar a sus hermanos para irse a trabajar, las cosas se han complicado desde que sus padres murieron hace más de un año, me lo dice con unas sonrisa , quizás este loca. Pero he de aceptar que si todo lo que dice es cierto es tan valiente como madre.
Estos últimos días han sido fáciles de llevar desde que la tengo a ella y a sus hermanos, quizás eran ellos lo bueno que sentí mientras estaba en el barco, tres noches después se abalanzo sobre mi preguntándome si me marcharía, no tuve valor de responde, solo parpadee y sentí sus labios en los míos, la luz de la luna entraba por la ventana enseñándome la silueta más bonita que había visto nunca, su calor asfixiante. La idea de volver a Tánger, ella era mi hogar.
Cuatro meses después:
Ha llegado su tío escapando junto a dos más, mis compañeros los empiezan a investigar, espero que no sea nada malo.
Una semana después:
En nuestra reunión nos han informado de que han localizado a cuatro posibles terroristas y nos dicen que nos preparemos para capturarlos y ejecutarlo, aun no se quienes serán.
Esa noche no fui a casa, cuando me quise dar cuenta estábamos frente a la puerta de ella, cuando reaccione trate de convencerles de que allí solo vivía una mujer con dos niños, me pongo delante de la puerta para que no entren y soy neutralizado y me desmayo.
A la mañana siguiente estábamos en un campo hay cuatro personas arrodilladas con sus cabezas cubiertas. Antes de que me pueda acercar dan la orden de ejecutar. Y en mi cabeza no dejo de rezar para que no sea ella, salgo corriendo para quitarles la capucha mientras grito que ella era inocente.
Un mes después:
De nuevo en el barco viendo ese maldito sol, tan intocable, tan imponente como siempre, brillante como su sonrisa a pesar que todo a su alrededor se derrumbaba. Espero que los niños estén bien.
Dos años después:
Hace un año que he dejado el ejército no podía con todo lo que eso conllevaba, con lo que he ahorrado he comenzado un pequeño negocio de antigüedades, gracias a que en el ejercito aprendí español mis principales compradores son coleccionistas españoles.

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⏰ Última actualización: Apr 05, 2021 ⏰

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La breve historia de un vampiroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora