Epílogo

279 28 2
                                    

Hikari siguió intentandolo pero no lograba nada.

-¡Espera, Hikari!-dijo Tsumugu deteniendo a Hikari-detente, sí la sacamos a la fuerza terminará igual que Mukaido.

-¡¿Entonces quieres que me quede viendo de brazos cruzados?!-dijo Hikari-.

Hikari se resignó, paró y se lanzó al suelo.

-Sin poder hacer nada...-dijo Hikari-yo..

-Miuna siempre veía el mar-dijo Tsumugu-Ella decía que te esperaba. Debe haber alguna manera de salvarla. Es mejor que hacer algo precipitado. Veré si hay algún cambio en el pueblo. _____ quedate con él.

-Sí-dije-Hikari...

-Yo...¿Qué te pasa?-empezó a decir Hikari a Miuna-Eres una idiota, ¿no? ¿Por qué diablos te enamorarias de alguien como yo? Aunque Manaka sienta lo mismo por mi... ¡Miuna! ¡No tiene caso si terminas así! Estaba equivocaso, después de todo tenías razón, si no quisiera a alguien no me entristeceria. Sí sientes algo por alguien, alguien más llorara. Alguien será la víctima y alguien saldrá herida. Sí eso es lo que significa el amor, es horrible.

Sí, es horrible Hikari, pero.. es algo que nos permite seguir, aún si nos amamos a nosotros mismos, el amor es lo que nos permite seguir.

-¡Llevatela Dios del Mar!-gritó Hikari-¡Mi habilidad de enamorarme de alguien!¡Llevatela toda y salva a Miuna a cambió!

-Padre..

-¿Eh?-dijo Hikari-.

-Mi padre, no... la voluntad de mí padre, esta despertando a todo Shioshishio.

Ambos volteamos a ver el pueblo, el fuego sagrado estaba en todas las casas.

El fuego sagrado en forma de dragón, empezó a quemar todas las Ojoshi-sama de madera. Hikari trató de sacar a Miuna, pero volvió a ser golpeado.

Hikari intento una última vez y esta vez el campo protector se rompió. Hikari tomó a Miuna, y los dos nadamos de regresó.

-Mí padre-dije-...los sentimientos de las Ojoshi-sama.

Los sentimientos de las Ojoshi-sama empezarón a mezclarse con el mar.

Al llegar Uroko estaba allí junto con Tsumugu, llegamos a estar a salvo y Uroko empezó a reír.

-Dios del Mar, recién descubres la verdad sobre los sentimientos de las Ojoshi-sama y reciente das cuenta a quién iban dirigidos-dijo Uroko-.

-¿Uroko?-dije-.

-Apoderarse de Manaka en lugar de la Ojoshi-sama-dijo Uroko-los puros sentimientos del Dios del Mar que se derritieron en el mar se han calmado, y el amor ahora esta en calma. Mientras no sean heridos no habrá olas, pero aunque no hay tristeza ahí, tampoco hay felicidad.

-El fuego sagrado es la conciencia del Dios del Mar, ¿verdad?-dijo Tsumugu-.

-Sí-dije-.

-El fuego sagrado había dejado su propia identidad, y realizado los deberes del dios...-dijo Uroko-pero debió recordarlo gracias al corazón de Ojoshi-sama que se derritio en el mar.

-Uroko-dije-.

-A verdad, soy una escama, la escama del Dios del Mar-dijo Uroko-pero...

Uroko extendió la mano y los sentimientos de la Ojoshi-sama empesaron a agruparse en su mano.

-¿Padre?-dijo Hikari-.

Salió corriendo en una dirección, y tal como dijo, en esa dirección venía el padre de Hikari.

Nagi no Asukara IIDonde viven las historias. Descúbrelo ahora