Capítulo 6: Wine

223 28 29
                                    

ǀ Behind the Back Doorǀ
.
.
.

Capítulo 6: Wine.

•°•°•°•°•°•°•°•

—Queremos informarles que esta será la última reunión en este departamento. En aproximadamente dos meses nos mudamos a una nueva casa. Nuestra casa —anuncia el anfitrión.

Bang refuerza el agarre en la cintura de Jeongin, este ensancha su sonrisa para luego depositar un pequeño beso en la mejilla de su esposo.

Hyunjin se siente un poco aliviado aunque al mismo tiempo sabe que, hubiera bebé o no, ese detalle no cambiaría nada. Ya fuera una nueva vida o una casa en la cual formar recuerdos, ya existen un millón de cosas que unen a Jeongin con Chan y eso ya no va a cambiar por nada en el mundo.

Es ajeno a la charla acerca del nuevo inmueble de los Bang. Distingue algo de un dinero que le heredó un abuelo a Chan desde Australia y lo demás tan solo tiene que adivinarlo haciendo sus propias conjeturas.

—Entonces estamos a la espera de la inauguración. Ojalá sea pronto. Estoy emocionado. —Seungmin alza su copa y todos brindan por ello, cada uno contagiado por la felicidad del matrimonio.

—Aún faltan muchísimas cosas —expone Jeongin —. Tenemos que esperar a que termine la remodelación y después comprar muebles, loza, adornos... en fin. Un montón de detalles.

—Eso es grandioso —interrumpe Hyunjin, su diseñador de interiores floreciendo desde el fondo de su ser.

—No es lo mío —se justifica el más joven —. Siempre he sido más práctico en esas cuestiones. —Eso Hyunjin todavía lo recuerda. Sus cuadernos sin pies ni cabeza y apuntes pobremente adornados.

—Tú podrías hacerte cargo, Hyunjin. —Ahora corta Bang Chan para proponer —. Es lo tuyo, para lo que estudiaste. Y todos aquí sabemos de tu buen gusto.

—No es para tanto —vuelve a dar un sorbo a su copa de vino. Aunque tenga que hacerse el humilde, adora que lo alaben —. Igual sabes que no ejerzo, ¿aun así quieres que lo haga?

—Pero por supuesto. Ya te dije, yo sé que esto es tu punto fuerte. Y si quiero una casa bonita debo dejar todo en buenas manos, ¿quién mejor que tú? —insiste; Hyunjin se derrite ante ello.

—Entonces supongo que puedo hacer mi mejor esfuerzo.

—Claro que sí. —Esta vez Jeongin toma la palabra —. Me da gusto que te anime, ¿entonces aceptas?

Hyunjin mira a Jeongin a los ojos. Le fascina verlo tan emocionado, pero le desgarra el alma que no sea por él. ¿Cómo puede pedirle algo como eso de forma tan despreocupada? ¿Acaso no se imagina cómo puede sentirse? ¡Por Dios! Le confesó sus sentimientos y aún así quiere seguir haciendo como si nada sucediera.

No sabe por qué de pronto se puso tan suceptible. Debe ser el vino, apuesta.

Está a punto de caer ante esos bonitos ojos rasgados de nueva cuenta; decide dar marcha atrás así que deja de mirarle y vuelve a clavar la vista en el chico que se encuentra a su lado tomando su mano y recostando la cabeza en su hombro. Han está junto a él y debe tenerle consideración por lo que hay entre ellos; sea formal o no, sea unilateral o no lo sea, en esta ocasión no va a equivocarse de nuevo.

Le sonríe y este le regresa el gesto, Hyunjin está seguro que el otro sabe lo que quiere expresarle. Han es increíblemente empático, entiende tanto sin necesidad de palabras que hace que la comunicación sea algo tan sencillo. Por esa y un montón de cosas más es que no puede evitar sentirse reconfortado a su lado. Han es así como un refugio y le encanta sentirse protegido. A estas alturas supone que eso está bien.

Behind The Back Door [Stray Kids]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora