Después de algunos sucesos futarou acaba encerrado con las quintillisas en su departamento hasta encontrar la manera en la que puedan salir ¿como conllevaran estar encerados tosdos juntos? ¿que problemas surgirán?
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El estruendo de la puerta habia ocasionado que la confesión de Futarou fuera interrumpida, lo cual para él fue un alivio y para las chicas una decepción, el ruido o los causantes del ruido habían sido los padres de los chicos...
-Futarou ¡¡¿Dónde estás?!! ¡¡tu padre ha venido a salvarte!! - gritaba isanari de forma dramática-
-viejo no tienes que gritar estoy justo aquí - hablaba un irritado Futarou por los gritos de su padre-
-pero no me hables así que he venido a rescatarte- respondía el padre de Futarou mientras se levantaba junto con Mauro-
- sí, si lo que digas, pero pudiste a ver venido mucho antes no? - dijo el chico con duda-
- oh, todavía que he venido a salvarte me recriminas, que hijo más malagradecido tengo- respondió de forma cómica, mientras se recargaba en su acompañante y fingía llorar-
- lo que tú digas - decía Futarou soltando un suspiro de cansancio - bueno de alguna forma me salvaste de algo incómodo así que, gracias... supongo- dijo mirando de reojo a las quintillizas que tenían una mirada de decepción en sus rostros- bueno será mejor que nos vallamos Rahai debe de estar muy preocupada por nosotros- dijo agarrando sus cosas rápidamente para irse del departamento, aunque fue detenido por una voz-
-no tan rápido Uesugi aún tenemos cosas de las que hablar- hablo el señor Nakano deteniendo el andar del chico-
-suspiro- está bien, ¿sobre qué quiere hablar? - pregunto con seriedad, aunque la respuesta fuera obvia-
el ambiente se tensó ante la mirada expectante de todos los demás presentes, hasta el trabajador que se encontraba en la puerta tenia curiosidad por saber lo que pasaría aunque esa conversación ocurrió en privado sin lugar para nadie más que ellos dos...
Tiempo después...
Las aves cantaban y el sol brillaba en su máximo esplendor era un día perfecto para salir y talvez también lo era para poder expresar sentimientos, sentimientos que hace mucho tiempo sin saberlo una joven pareja compartía...
En un parque podemos ver como un pelinegro se encontraba sentado en la banca de un parque, vestido de manera un tanto formal y con un nerviosismo que se podía notar a kilómetros de distancia, y no era para menos estaba a punto de tener una cita con la chica de la cual se habia enamorado, una cita en la cual estaba dispuesto a expresarle lo que sentía en su corazón...
- Taro-kun - dijo la chica tocando el hombro del chico que se encontraba de espaldas -
- ah? - musito sorprendido -
al darse vuelta pudo contemplar a la chica y su vestimenta, que en simples palabras la hacían lucir hermosa ante la vista del chico, era como ver a la flor más bella y fina de un jardín-
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