Harry y yo salimos del agua, agarramos las toallas y nos echamos en ellas.
No lo quiero reconocer, pero me estaba acostumbrando demasiado a ese acento y a esos rizos morenos y era algo que no me gustaba, porque sabia que esto solo era cuestión de semanas y que ya no le volverías a ver.
Harry: ¿Cansada?
Tu: Para nada-. dije mientras m tumbabas boca a bajo poniendo los brazos en cruz y apoyándome en ellos.
Harry: Tengo que irme ya-. Dijo algo desanimado.
Tu: ¿Ya? ¿Tan pronto?
Harry: Eh, no te preocupes, mañana te veré y te daré la buena noticia-. Dijo susurrándome en el oído, mientas ponía una mano sobre mi espalda.
Se levanto recogió su camisa y la toalla del suelo y pude notar que se quedo mirándome.
Tu: ¿Qué pasa?
Harry: ¿No me vas a dar mi beso de buena suerte?
Me levante y fui a abrazarlo, el puso las manos alrededor de mi cintura. Levante la cabeza y le di un beso muy cerca de los labios, el sonrió mirando hacia abajo y me dio un tierno beso en el cuello.
Harry: Me tengo que ir-. Dijo abrazándome cariñosamente.
Tu: Hasta mañana, buena suerte, se que lo conseguirás.
Me quede de pie mirando como Harry se alejaba, decidí recoger mis cosas y marcharme a casa.
Cuando entre por la puerta vi a mi madre en el salón poniendo la mesa para comer.
Tu: Hola madre-. Dije muy alegre.
Tu madre: Hola cariño ¿Qué te pasa hoy? vienes muy contenta.
Tu: Ah, pues nada, nada.
Tm: Venga, dilo, sé que me ocultas algo.
Tu: ¿Y papa?
Tm: No está, hoy solo comeremos nosotras dos, pero no me cambies de tema.
Tu: Está bien.
Comí con mi madre mientras le contaba lo de Harry.
Tu madre: Jamás te había oído hablar a si de alguien que habías conocido en apenas dos días y menos tu, que le coges recelo a la gente y andas muy insegura en ese tema.
Tu: Lo sé mama, pero no sé por qué me pasa esto.
Tm: Cielo, yo veo bien que te gus...-. La interrumpí
Tu: Eeeeeeh ¿Quién ha dicho que a mi Harry me gusta? Solo somos amigos.
Tm: Pues bueno si tu lo quieres ver a si, haya tu.
Tu: Mama, yo sé que no me tengo que encariñar demasiado rápido con una persona, no me gustan las despedidas.
Tm: Por eso te lo digo.
No quería seguir hablando del tema a sí que recogí la mesa y subí a mi habitación. Estuve todo el día encerrada escuchando música de Ed Sheeran.
A la mañana siguiente me desperté y baje a desayunar, vi a mi padre y a mi madre hablando en la cocina, fui a coger un batido de chocolate el frigorífico y sin querer escuche su conversación.
Tu madre: Se supone que si vienen deberíamos quedar con ellos en casa y luego irnos.
Tu padre: Si para dejar los niños aquí.
Tm: Si yo lo veo bien.
De repente salte a la conversación como una loca.
Tu: ¿¡QUE NIÑOS!?
Tu madre: ¿No se lo has dicho?-. Dijo mirando a la cara de tu padre.
Tu padre: Si que se lo dije, pero con lo despistada de seguro que se le ha olvidado.
Tu: Si, es verdad me lo dijiste papa.
Tm: Bueno, tus primos estarán aquí a las seis.
Fui a mi cuarto y me senté en el sillón que tenia al lado del balcón donde se podía ver la playa... de repente se te encendió la bombilla.
<<Hoy vienen mis primos, y es la audición de los chicos>> pensé.
Tn: Mierda-. Dije en voz alta.
Mi madre que pasaba por al lado de tu habitación te oyó.
Tu madre: Eh, ¿Qué pasa?-. Dijo con la cara de enfadada y levantando una ceja.
Tu: Ups, nada mama, se me escapo-. Dije mientras cerraba la puerta de mi habitación.
¿Y ahora que hacía? No me iba a presentar en la playa con tres niños pequeños de 2 y 3 años... Pero tampoco los iba a dejar solos en casa mientras que iba a ver a Harry... esta vez estabas entre la espada y la pared.
El teléfono sonó.
Cogi el iPhone que sonaba encima de la mesa del escritorio.
Tu: ¿Hola?
Era María, tu mejor amiga desde la infancia.
María: Ehi linda, soy yop.
Tu: ¡MARIA! AYUDAME.
María: Claro ¿Qué pasa linda?
Le explicaste todo lo de Harry y lo de esta tarde con tus primos.
María: No problem, si quieres voy a tu casa y cuido de tus primos mientras que tu vas a ver a Harry.
Tu: ¿De verdad arias eso por mi?
Maria: ¿Eres tonta? Haría eso y mucho más.
Tu: TE-AAAA-MOOO.
Colgué, estaba deseando que llegase la llamada de Harry.
A las seis vinieron mis aprimos y María llego media hora más tarde. Estabanos hablando de tonterías, hasta que de repente sonó el móvil, era un mensaje de Harry, cuando lo viel corazón se me puso en la garganta, no era normal lo que me estaba pasando.
Tu: MARIA! MARIA! MARIA! ME TENGO QUE IR!
María: Pues bueno ¿A qué esperas?
Eran las 20:30, salí corriendo por la puerta, cuanto mas corría y mas me acercabas mas nerviosa estaba.
Vis a Harry en el banco mirándome con una sonrisa, corrí hacia el como una loca.
Tu: ¡HARRY!-. dije casi sin aliento.
Harry: HOLA!
Tu: ¿Qué paso?-. El corazón me iba a mil por hora.
Harry: ¡NOS HAN DICHO QUE SI!
Tu: ¿¡COOOOOMO!? ¿ENSERIO? ¡FELICIDADES!
Salte a sus brazos como una loca, saltaba feliz por el.
Harry: Gracias.
Tu: ¿Gracias por qué?
Harry: Por darme esa esperanza que necesitaba.
Harry me agarro de la cintura, cada vez estábamos más cerca, casi que podía sentir su aliento en mi rostro y su corazón latiendo a mil por hora.
Harry: Quizás esto no sea lo más indicado, pero necesito tus labios.
Tu: Harry, me da igual si no es lo más indicado, bésame.
Rozo tus labios con los míos, me dio un beso suave en ellos y después me beso con más fuerza. Mi corazón iba a mil por hora, era una sensación demasiado hermosa para ser verdad, pero lo era y disfrutaba cada beso que te daba.
